El primer acreedor de Urbas vende su deuda de 29 millones al expresidente del grupo por 25.000 euros
Sede de Urbas.
Larisa Inverpromo, sociedad que figura como el primer acreedor de Urbas Grupo Financiero, en concurso de acreedores, con una deuda declarada de 21 millones de euros, ha vendido el crédito, por un valor total de 29 millones de euros, a dos sociedades controladas por Juan Antonio Ibáñez, segundo mayor accionista de Urbas y expresidente del grupo inmobiliario y de construcción, por 25.000 euros.
La administración concursal designada por el Juzgado Mercantil número dos de Madrid en el concurso de Urbas, los despachos Auren y Kepler Karst, sospecha que existen vinculaciones entre Larisa Inverpromo y el presidente de la compañía, Juan Antonio Acedo.
La reciente venta acometida por parte de Larisa Inverpromo de su crédito frente a Urbas a Ibáñez, el pasado 31 de marzo, por tan solo 25.000 euros, ha sido informada por la administración concursal al Juzgado.

La administración concursal también ha solicitado al Juez Andrés Sánchez Magro la comparecencia de la compañía en el Juzgado para aclarar estos presuntos vínculos entre Acedo e Ibáñez y Larisa Inverpromo, a través de otra sociedad, Nova Lurani, informan fuentes conocedoras del proceso.
La posición como acreedor de Larisa Inverpromo en el concurso de Urbas es clave para que la compañía logre salir de la situación concursal en la que se encuentra.
Urbas necesita que más de la mitad del pasivo ordinario vote a favor de la propuesta de convenio presentada a los acreedores por Urbas. De momento, como ha publicado este diario, se han opuesto a dicha propuesta algunos de los mayores acreedores del grupo, como la consultora McKinsey, la Sareb, la aseguradora Asefa, o el banco marroquí Attijariwafa Bank.
Hasta ahora solo Larisa Inverpromo ha votado a favor de la propuesta de convenio de Urbas, una propuesta que en todo caso la administración concursal ya ha advertido que es «inviable«, como ha publicado Economía Digital.
También ha votado a favor del convenio propuesto la sociedad Germux, otra firma sobre la que la administración concursal igualmente sospecha que guarda vinculación con Juan Antonio Acedo, con una deuda de 15 millones de euros.
Los votos a favorde Larisa, Germux y Attijariwafa Bank serían suficientes para sacar adelante la propuesta de convenio de Urbas, de acuerdo al ‘contrainforme’ encargado por Urbas a la consultora Crowe para contrarrestar las consideraciones de la administración concursal, consultado por este diario.
Pero las sospechas sobre los aparentes vínculos entre Germux y Larisa Inverpromo con Urbas, y la negativa de los otros mayores acreedores de la compañía a apoyar la propuesta de convenio presentada, dejan al grupo con sede en Madrid al borde de la liquidación.
Urbas, situación crítica
Urbas lleva dos años sin presentar cuentas auditadas, y un año con la cotización suspendida en Bolsa por decisión de la CNMV. El Juzgado declaró el concurso de la empresa a principios del pasado mes de enero, con un pasivo de 144 millones de euros.
El grupo no solo está enfrentado con la administración concursal. También lo está con la firma que ha auditado sus últimos ejercicios, A Worldwide Audit Assurance España (AWW), que denunció a finales del pasado año que la compañía no accedía a entregar determinada información.
Además mantiene litigios millonarios, en Madrid, Luxemburgo y Londres con el fondo Roundshield Partners, con el que firmó un acuerdo de financiación en 2020.
Otro asunto peliagudo sobre el que está puesto el foco de la administración concursal es el paradero de 1,59 millones de acciones de Urbas. El grupo informó en 2023 que ese paquete de acciones fue transferido a la cuenta de una filial, pero que su destino final se había perdido.
En una entrevista con este diario, Juan Antonio Acedo contó que alguien «cometió un error con el traspaso de las acciones», y avisó de que se presentaría una querella al sentirse estafado.