Patrocinado por

Renault negocia un nuevo ERTE en su fábricas españolas

La automovilística agotó el ERTE actual, negociado hace solo tres meses, por la crisis de los semiconductores. La nueva medida se extenderá hasta final de año

La sede del grupo Renault, en París.

Con la crisis de los semiconductores sin fecha de caducidad a la vista, Renault prepara un nuevo expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) para los trabajadores de las fábricas de Valladolid y Palencia. La firma gala quiere buscar así un nuevo plan de despidos temporales tras el acordado el pasado mes de abril, con vigencia hasta el 30 de septiembre.

La compañía pretende aplicar el ajuste desde el 1 de agosto y hasta el 31 de diciembre con la escasez de microchips como argumentos. La multinacional quiere hasta 40 jornadas de parada para toda la plantilla de la planta de carrocerías y otros 17 días para la de motores, ambas en Valladolid. En el caso del centro de Palencia, la bajada de persiana alcanzará los 61 días.

De este modo, sindicatos y empresa se vieron este miércoles las caras para constituir la comisión negociadora del ajuste. La sintonía entre ambas partes se asume buena ante los últimos planes negociados desde el estallido del coronavirus.

El ERTE se aplicará después de que Renault haya agotado todas las medidas de flexibilidad previstas en el convenio colectivo.

En un comunicado, Comisiones Obreras lamentó la situación debido a que no se trata de un problema generado por la plantilla. “Analizaremos con responsabilidad esta situación, pero exigimos esa misma responsabilidad a la Dirección de la empresa para buscar un acuerdo beneficioso para ambas partes”, señaló la organización sindical.

Renault ya agotó el anterior ERTE

Las fuentes consultadas asumen que el nuevo ERTE será muy similar al ya firmado el pasado abril. Entonces, empresa y sindicatos sellaron un ajuste que garantizó el 85% del salario bruto de los empleados. Se mantuvieron tanto la totalidad de las pagas como las vacaciones, sin ninguna penalización.

El expediente contemplaba un máximo de 39 días para la factoría de Palencia, 32 días para la planta de carrocería montaje y direcciones centrales de Valladolid, y 31 días para la de motores de Valladolid.

Carles Huguet