Renfe negociará las nuevas primas para sus trabajadores tras el impacto del covid

La compañía cita a los sindicatos el 1, 2 y 3 de febrero para negociar un nuevo esquema salarial tras el cambio de previsiones por la covid

El negocio de transportes ha cambiado de un año para otro por la pandemia. El coronavirus paralizó la movilidad y la llevó a niveles mínimos de actividad, lo que también supuso un cambio brusco para todos los integrantes del sector. En España, Renfe se quedó sin apenas viajeros, casi sin ingresos y con la previsión de que al cierre de 2020 habría perdido cerca de 200 millones de euros. De momento, ya ha superado los 465 millones en números rojos (datos de noviembre).

Pero los 14.000 empleados de la empresa pública, que trabajaron igualmente al ser considerados un servicio esencial, también sufrieron las consecuencias al ver recortado parte de su salario variable inevitablemente por no poder percibir las primas ligadas al cumplimiento de objetivos.

Ahora, cuando se cumplen 10 meses de la llegada de la pandemia y el primer estado de alarma, la dirección de la empresa pública y representantes de los empleados se verán las caras para negociar un nuevo esquema salarial.

Según trasladan distintas fuentes a Economía Digital, los sindicatos CCOO, UGT, CGT, SEMAF y SF han sido emplazados por parte de la dirección para reunirse el próximo 1, 2 y 3 de febrero. El periodo de negociaciones marcado es de aproximadamente dos o tres meses, indican las mismas voces.

La negociación para el nuevo sistema de variables en Renfe se extenderá entre dos y tres meses

Desde SEMAF, el sindicato de los maquinistas y ayudantes ferroviarios, recuerdan a este medio que, con los objetivos fijados actualmente, los trabajadores de la compañía van a sufrir una “pérdida del 16% para el 2020 y la pérdida de al menos el 30% para el 2021” de su retribución final.

En Sindicato Ferroviario (SF), por su parte, añaden que “no es de recibo que a principios del año 2020 nos establezcan unos objetivos a conseguir, con determinadas circulaciones, y cuando llega la pandemia, que no es culpa de los trabajadores, supriman los trenes y pretendan aplicar a esa supresión el hecho de que no hemos cumplido los objetivos de la variable”.

Golpe del coronavirus a Renfe

De lo que no hay duda es que la pandemia de la COVID-19 ha golpeado muy duramente a la compañía y a todas las empresas de transporte. A datos de diciembre, la demanda de viajeros era del 22% respecto al mismo periodo del pasado año, de acuerdo a la propia Renfe.

Las estimaciones de la firma presidida por Isaías Taboas marcan que a partir de principios de 2021, cuando se empiece a vacunar a parte de la población, “se vaya clarificando la situación de incertidumbre y los ciudadanos vuelvan a planificar viajes”, pero no concretan cifras.

Lo que sí afirmó el pasado mes el propio Taboas en una entrevista desde los canales corporativos de la compañía es que “nuestra perspectiva es que a lo largo de 2022 podremos acabar de recuperar la demanda que teníamos en 2019”.

Renfe descarta en 2021 tener una demanda a niveles prepandemia

Con todo, de momento Renfe ha cerrado el mes de noviembre con unas pérdidas de 435 millones de euros que superan los números rojos previstos por la dirección para 2020 (205 millones de euros, aproximadamente).

La mayor parte de estas pérdidas llegan desde la filial Renfe Viajeros SME SA, una de las cuatro patas del negocio (las otras tres son Renfe Mercancías, Renfe Fabricación y Mantenimiento y Renfe Alquiler de Material Ferroviario) y se debe a que los trenes circulan todavía sin un nivel de capacidad anterior a la crisis epidemiológica.