El Sabadell espera el inminente nombramiento de González-Bueno antes de la junta

El Banco Central Europeo aprobará la idoneidad del cargo en los próximos días y los accionistas ratificarán el nombramiento el 26 de marzo

Jaume Guardiola, Josep Oliu y César González-Bueno, de Banc Sabadell

Jaume Guardiola, Josep Oliu y César González-Bueno, de Banc Sabadell

El Sabadell del futuro, tal y como lo denomina la propia entidad, será liderado por César González-Bueno una vez asuma el cargo de consejero delegado. Para ello, el Banco Central Europeo (BCE) debe aprobar la idoneidad del cargo propuesto.  

Se espera que esto ocurra en estos días pues han convocado a sus accionistas en junta general ordinaria el próximo 26 de marzo precisamente para someter a votación la ratificación y nombramiento del nuevo CEO una vez el BCE de el visto bueno.  

El banco catalán anunció el pasado mes de diciembre que González-Bueno sustituirá a Jaime Guardiola -que ejerce de número dos desde 2007- para encargarse de poner en marcha un nuevo Plan Estratégico que se hará público el próximo mes de mayo.  

Aunque han dado pocas pistas, Banc Sabadell ya ha adelantado que su nuevo programa se centrará en impulsar la transformación digital y priorizar el mercado doméstico. Donde hay más dudas es con qué pasará en otros mercados donde operan, como Reino Unido y México. 

Cuando la entidad anunció que rompía negociaciones con BBVA para una posible fusión, se decantó por asegurar que analizarían alternativas estratégicas de creación de valor respecto a los activos internacionales del grupo, incluido TSB. 

Pero apenas tres meses después, durante la última presentación de resultados, el presidente Josep Oliu matizó que la venta de la filial de Reino Unido parecía “menos inminente de lo que antes pensaba”.  

Cambio de estrategia con TSB

Según fuentes del sector, la entidad ya ha intentado vender TSB pero el mercado siempre lo ha valorado a un precio muy bajo. La catalana pagó 2.400 millones de euros en 2015, pero en 2019 algunas firmas de inversión como Bank of America le aconsejaban vender su filial por unos 700 millones. 

Ya entonces advirtieron que la venta no sería inminente pues arrastraba una valoración deprimida, los problemas heredados con los supervisores financieros, las potenciales multas relacionadas con los fallos de la migración tecnológica de 2018 y la incertidumbre sobre el Brexit. 

El pasado 2020 y con motivo de la pandemia, la situación no mejoró. Sabadell optó entonces por adelantar su plan de reestructuración un año y ahora prevén “entrar en break-even”, es decir, alcanzar su punto de equilibrio, este 2021. 

Paradójicamente, lo que más se valora en este momento entre los analistas es su plataforma informática pues es la más moderna y digital del Reino Unido. Y según explica la compañía en su informe anual, tiene una vida útil de 15 años.  

En este contexto, hace solo unos días publicaba Expansión que el banco ha decidido retrasar la venta de TSB a la espera de que la situación económica mejore en Reino Unido pero quiere vender la plataforma tecnológica, con la que espera ganar 500 millones de euros.  

Se espera que esto se desvele en la presentación del nuevo Plan Estratégico. Aunque también podrían dar alguna pista en la próxima presentación de resultados, que se celebrará en abril. 

En cuanto a México -que solo aporta un 2% al beneficio del grupo, cuando el objetivo era haber superado ya el 5%-, Oliu también aclaró que “no hay ningún plan de enajenación”, al revés, prevén seguir con el modelo actual porque “es exitoso”.   

Actualmente, España sigue siendo su principal mercado y aporta al grupo un 72% del total de los beneficios, el segundo mercado es Reino Unido con un 26%.  

Nueva etapa para Guardiola y Oliu 

Jaime Guardiola no se despedirá 100% del banco, dejará el cargo de consejero delegado tras acceder a su jubilación y una vez tome las riendas González-Bueno, pero seguirá vinculado como presidente de Banco Sabadell México.  

También allí ha habido cambios recientemente, pues hace solo un mes anunciaron el nombramiento de un nuevo consejero delegado, Francisco Lira.  

Sin embargo, uno de los hechos más relevantes de este 2021 será el cambio de funciones del presidente. Josep Oliu dejará sus funciones ejecutivas una vez finalice este primer trimestre del año, siguiendo con las recomendaciones de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés), que insta a las entidades a limitar las funciones ejecutivas de la presidencia. 

Otro de los recientes cambios fue el fichaje de Leopoldo Alvear como nuevo director financiero en sustitución de Tomás Varela. Asimismo, en la junta que se celebrará dentro de dos semanas, el Sabadell también dará luz verde al nombramiento de Mireya Giné Torrens como consejera independiente tras la salida de la economista María Teresa García-Milà. 

Con ella son cuatro las mujeres que forman parte del actual consejo, pues el año pasado se incorporó Alicia Reyes Revuelta. Sin embargo, no se descarta que pueda haber algún nombramiento más, en el consejo o la dirección, ya con el nuevo CEO al frente, según explican desde la compañía.  

González-Bueno coge las riendas 

La salida de Jaime Guardiola se estudiaba desde el inicio del año pero se retrasó por la pandemia y después por el intento de fusión. De esta manera, Banc Sabadell ha tenido tiempo para elegir un buen candidato.  

César González-Bueno no solo tiene una dilatada experiencia en el mundo digital, sino que además ya estaba vinculado al banco desde 2020. Por eso se convirtió, según Oliu, “en el perfil idóneo” para tomar las riendas de la entidad en un momento tan delicado.   

El directivo fue el encargado de lanzar la filial española de ING y fue consejero delegado de la entidad holandesa en España en dos etapas, hasta el invierno de 2019. Hace justo un año el fondo Oaktree le elegía como presidente de Solvia Desarrollos Inmobiliarios (SDIN) Residencial, donde Sabadell mantenía un 20% de acciones.

Ya en septiembre, el Sabadell completó la transmisión del 100% del capital social de su promotora SDIN Residencial (actualmente Culmia) y un conjunto de activos inmobiliarios a Oaktree Capital Management. También en mayo del pasado año, González-Bueno pasó a ser miembro de la junta de TSB.