Una empresa catalana quiere recuperar los bienes expropiados por Castro a españoles

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Historias de emprendedores

Imagen de una de las calles de la Habana (Cuba)

en Barcelona, 31 de julio de 2015 (21:38 CET)

Unos 3.000 españoles dejaron Cuba en 1959 tras el la revolución castrista. Salieron de la isla con poco más que lo puesto. Algunos volvieron a España, otros se instalaron en Estados Unidos y el resto se ubicaron en Méjico, Venezuela o la República Dominicana.

Hoy esos exiliados o sus descendientes pueden vivir el sueño de heredar de un tío de América. La renovación de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos y el inminente final del régimen de los hermanos Castro les pueden llevar a recuperar lo que Fidel les expropió en los años 60.

Tres años preparando el terreno

El empresario catalán Jordi Cabarrocas está convencido de que la restitución de esos bienes a sus antiguos propietarios o a sus herederos se producirá a corto o medio plazo. Por eso, ha montado la 1898 Compañía de Recuperaciones Patrimoniales, una empresa que lleva tres años preparando el terreno para que Cuba devuelva a esos españoles sus tierras, sus edificios y sus negocios.

Cabarrocas no es un soñador. Sus planes están amparados por un informe de la Universidad norteamericana de Creighton en el que se asegura que el "derecho internacional legitima" las expectativas de los españoles expropiados por el castrismo.

Títulos activos

Los autores de ese estudio, que también han asesorado al gobierno estadounidense, consideran que los títulos de propiedad "todavía están activos" y que los afectados "no han perdido el derecho a solicitar el completo resarcimiento", por lo que es muy posible que consigan "la plena compensación".

Para llegar a esta conclusión, se han basado en el derecho internacional, pero también han comparado con casos similares ocurridos en otros países. Su conclusión es que el 90% de la veces, al caer una dictadura, los antiguos propietarios recuperar sus bienes, porque al nuevo régimen, que es siempre democrático, le interesa crear riqueza fomentando la aparición de una nueva clase media.

Seguridad jurídica

La manera de conseguirlo y de que el país progrese y avance pasa por reestablecer una seguridad jurídica que atraiga a los inversores. Eso ocurrió en Polonia, en Hungría, en Líbano… y en casi todos los 40 países analizados por los expertos de la Universidad de Creighton.

En el caso de Cuba las cosas aún podrían ser más fáciles, porque el régimen castrista ha conservado los registros de la propiedad. Ese puede llevar a innumerables pleitos. Un hotel Melià de La Habana, por ejemplo, se asienta sobre el antiguo Hilton. Cabarrocas da por hecho que cuando acabe el castrismo, lo primero que hará la cadena Hilton es demandar a Melià para recuperar su antiguo establecimiento.

Demanda colectiva

El empresario también cree que la unión hace la fuerza y por eso propone que las familias expropiadas se unan en una demanda colectiva que puede tener más éxito que un reguero de pleitos individuales. De momento, 1898 Compañía de Recuperaciones Patrimoniales ya ha contactado con 500 de los 1.000 afectados que residen en España.

Unos 200, la mayoría de Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco, ya se han sumado a la aventura de Cabarrocas. Han firmado un contrato por el que se comprometen a conservar el 70% de lo que recuperen y a ceder el otro 30% a la empresa de restitución patrimonial por su tarea de intermediación.

Bienes por valor de 30.000 millones de dólares

Según los cálculos de este empresario, esas familias pueden recuperar bienes por valor de 2.000 millones de dólares. Pero el pastel es todavía más grande. Otros 1.000 españoles expropiados por el castrismo viven en Estados Unidos, principalmente en California y Nueva Inglaterra. Y los 1.000 restantes en países del Caribe.

En total son 3.000 españoles que tendrían derecho a recuperar bienes por valor de unos 30.000 millones de dólares. Toda una fortuna que, si se cumplen los vaticinios de Cabarrocas, los hará más ricos que si hubieran heredado del tío de América.

 

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