A Botín muerto, Botín puesto: Ana Patricia es la nueva presidenta de Banco Santander

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El consejo del banco la elige por unanimidad aunque el cambio fuerza la reorganización del negocio inglés y deja al margen la opción de ascender a los vicepresidentes del grupo

Emilio Botín con su hija mayor, Ana Botín

10 de septiembre de 2014 (18:02 CET)

A Botín muerto, Botín puesto. ¡Viva Botín! La libre adaptación de la cita popular podría resumir la reunión del consejo de administración del Santander, que se ha celebrado esta tarde con carácter extraordinario para nombrar presidenta por unanimidad a Ana Patricia Botín.

El mayor banco de la zona del euro quedaba descabezado inesperadamente por la defunción de Emilio Botín, que ha fallecido tras un ataque al corazón esta madrugada. Los asistentes del domicilio encontraron pocos minutos después de la seis de la mañana del miércoles el cuerpo sin vida del financiero más influyente en España durante las últimas tres décadas.

Como en una empresa familiar

La familia fundadora apenas posee ahora directamente el 2% del capital del Santander. Sin embargo, el relevo se ha producido igual que si se tratara de una empresa familiar. Había tres opciones diferentes a las de Ana Patricia. Como alternativa a la tercera generación de los Botín, los consejeros podían optar por Fernando de Asúa, Matías Rodríguez o Guillermo de la Dehesa.

Uno de los planes sobre la mesa proponía que los vicepresidentes, Rodríguez tenía más opciones, tomará las riendas cinco años. Consumida la carencia, la hija de Botín asumiría el cargo pero con más experiencia acumulada. Las opciones se desipaban antes de empezar. La comisión de nombramientos sólo proponía a Ana Patricia.

Botín preparaba el relevo 

Los deseos de don Emilio han influido en la decisión más trascendental del banco después del relevo de Alfredo Sáenz por Javier Marín. Informaciones no confirmadas por el grupo indican que Botín preparaba el relevo a favor de su hija para que el ascenso se votara en la próxima junta de accionistas, que a más tardar se habría convocado en marzo del próximo año.

Botín padre estaba a punto de cumplir 80 años y hacía semanas que movía ficha para entregar el testigo. Ana Patricia, de 53 años, dirige Santander UK con éxito, aunque los accionistas minoritarios consideran que no es la mejor opción para el relevo, según expresan en varios foros especializados de bolsa. Desde el punto de vista de los resultados, su plaza es la mayor contribuyente en beneficio.

Credenciales de Ana Patricia

La nueva presidenta del Santander debutó en tareas similares como jefa de Banesto. Desde ahí, su padre la promocionó para que ganara experiencia con el objetivo de sustituirle. Sus credenciales vienen manchadas por el constante retraso de una oferta pública de venta prevista para la filial del Reino Unido.

Los especialistas en finanzas así como el resto de banqueros consideraban lo operación bursátil como una auténtica prueba de fuego para valorar la capacidad de Ana Patria para presidir uno de los bancos más internacionalizados del mundo. Marín dijo en junio que la operación no se planteará, finalmente, hasta junio de 2015.

Cambios en la filial inglesa

El relevo en la cúpula fuerza la reorganización de Santander UK. Nathan Bostock es director general de la unidad y reemplazará, con toda probabilidad, a Ana Patricia. El nuevo máximo responsable del negocio inglés procede de RBS y fichó por el grupo español este mismo diciembre. El consejo de administración ha decidido los movimientos activados hoy por dos razones. 

La fundamental es que los mercados esperaban a Ana Patricia y, por tanto, han pretendido ahorrar sorpresas. Pero además, quieren transmitir una imagen renovada que con el nombramiento de Rodríguez no se habría logrado. El número tres del banco, aunque atesora amplia experiencia y una proyección pública notoria, tiene 65 años.
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