Jaime Echegoyen, presidente de la Sareb | EP

El "banco malo" dispara las pérdidas el 55%, hasta los 878 millones

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Sareb dispara sus pérdidas en 2018 hasta los 878 millones de euros, el 55% más que el año anterior y su presidente reconoce que es difícil que ganen dinero

Madrid, 28 de marzo de 2019 (19:03 CET)

Sareb disparó sus números rojos en 2018. El conocido como "banco malo" registró pérdidas por 878 millones de euros en 2018, el 55% más que el ejercicio anterior. Además, no tiene esperanzas de mejorar sus cuentas y prevé que los números rojos sean similares al cierre de 2019.

Sareb atribuye estos resultados al aumento de los costes financieros y de los gastos operativos. De hecho, el año pasado estuvo marcado por la revisión a la baja de las previsiones económicas, un crecimiento asimétrico del sector inmobiliario, y una "fuerte" competencia, ya que la banca vendió grandes carteras de activos inmobiliarios.

En 2018 el "banco malo" aceleró la conversión de su cartera de préstamos dañados en inmuebles a través de daciones y ejecuciones, y solo en 2018 se convirtieron 1.400 millones de euros de préstamos al promotor.

Echegoyen asegura que trabajan para ganar dinero "pero es difícil" que lo hagan

Además, logró un récord de venta de inmuebles, que alcanzó las 21.152 unidades, el 12% más. Sin embargo, la reducción de los ingresos de los préstamos contrasta con la "cifra récord" de venta de inmuebles. En 2018 los ingresos totales fueron de 3.650 millones de euros, el 5% menos que en 2017.

El presidente de la sociedad, Jaime Echegoyen, ha recordado que la Sareb se creó para llevar a cabo la desinversión de activos problemáticos que adquirió de los bancos que recibieron ayudas públicas y maximizar su rentabilidad. "Trabajamos para ganar dinero, pero es difícil que lo hagamos", reconoce.

La elevada competencia exige unos niveles de descuento que han llegado hasta el 70% en algunas operaciones, algo "impensable" para Sareb, ha dicho Echegoyen, que ha explicado que el año pasado los ingresos por la venta de préstamos inmobiliarios descendieron el 16%, hasta 2.208 millones.

Acorralados por la banca

"Esta compañía no puede hacer nada para aumentar su volumen y compensar unos ingresos del pasado que han ido desapareciendo y, por tanto, tenemos un margen de maniobra que comparado con la banca es prácticamente cero", explica Echegoyen.

Así, en los próximos años, seguirá priorizando la transformación de los préstamos en inmuebles, que son activos más líquidos y se pueden vender más fácilmente, con el objetivo de alcanzar los 3.800 millones en 2020, frente a los 1.400 millones de 2018.

Los gastos financieros de Sareb ascendieron a 658 millones, aunque prevén que se reduzcan en 2019 

Respecto a los gastos, uno de los factores que lastran sus cuentas, los operativos alcanzaron los 697 millones, el 2% más, de los que 204 millones correspondieron a la gestión y comercialización de los activos; 217 millones, al pago de tributos; y 135 millones, a costes de comunidades​ y mantenimiento de los activos inmobiliarios.

Los gastos financieros ascendieron a 658 millones, según Sareb, que prevé que este volumen se reduzca hasta los 540 millones en 2019.

En los seis años desde su creación, la cartera global de activos financieros e inmobiliarios se ha reducido en 16.541 millones, un tercio de los 50.781 millones que asumió en 2012 y 2013 provenientes de los bancos. En este periodo, ha vendido 85.500 inmuebles y ha aprobado la construcción de 6.950 viviendas nuevas.

Los ingresos generados por estas desinversiones y por la gestión y venta de la cartera de préstamos le han permitido repagar un 30% de la deuda que emitió para abonar la cartera de activos adquiridos a las entidades que recibieron ayuda del Estado. En concreto, Sareb ha amortizado 15.020 millones en deuda.

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