El presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu y el consejero delegado, Jaime Guardiola. EFE

La banca busca la venia del BCE para recomprar acciones

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Banco Sabadell, Bankia o Liberbank abren la puerta a nuevas políticas de retribución ante el discurso de los supervisores contra los pagos en efectivo

Madrid, 11 de noviembre de 2019 (20:06 CET)

La banca continúa reinventándose desde todos los flancos. Además de su estrategia comercial, que le ha llevado a cambiar la concesión de hipotecas por el crédito al consumo y corporativo, también están dando la vuelta a otro de sus ganchos clásicos, como son los dividendos. Con los pagos en efectivo cuestionados por parte de los supervisores (Banco Central Europeo y Banco de España) las entidades han encontrado un nuevo dorado en la recompra de acciones propias.

Banco Sabadell ha sido el primero en coger el guante y cambiar su política de retribución. El banco abonará su primer dividendo a cuenta en acciones de autocartera en vez de en efectivo, lo que le ha permitido elevar su objetivo de solvencia del 11,6 al 11,8% para este ejercicio. La entidad presidida por Josep Oliu mataba así dos pájaros de un tiro y buscaba un camino intermedio para seguir las recomendaciones de los supervisores y no penalizar a la acción (este tipo de retribución, a diferencia del scrip, no diluye a los accionistas). Por ahora, sin embargo, defiende que el complementario sí que lo abonará en efectivo.

Su ejemplo podría ser seguido por otras entidades. Durante la presentación de resultados, José Sevilla, consejero delegado de Bankia, también dejó abierta la puerta a retribuir a través de un plan de recompra de acciones (que se puede amortizar o repartir entre los accionistas como pago) parte de su dividendo extraordinario con cargo al exceso de capital. Sevilla señaló que ya se habían aprobado planes de este tipo para otras entidades y se abrió por primera vez a que el banco pueda dar un paso similar, ya que hasta el momento se había comprometido a que cualquier abono fuera en efectivo.

Bankia ya ha hecho guiños en este sentido a sus accionistas. La devolución de capital por su salida a bolsa le ha llevado a incrementar su autocartera (actualmente ostenta un 0,595%), por lo que ya ha aprobado alguna amortización de títulos. El efecto de retirar acciones de circulación es que incrementa el beneficio por título y, en teoría, debería ayudar a sostener las cotizaciones en bolsa.

Liberbank se une a la moda 

De acuerdo con EFE, Liberbank sería otra entidad que estaría estudiando esta posibilidad, después de que bancos como Unicredit o el austríaco Bawag las hayan puesto en marcha. El banco asturiano se estaría planteando este tipo de operativa tras reforzar su solvencia y no sería la primera vez que diera un paso en este sentido. Así, en julio, ya optó por amortizar acciones de autocartera. 

Unicaja también estaría llevando planes de este tipo, tras obtener el visto bueno del BCE.

La recompra de acciones tiene un doble efecto para las cotizaciones de los bancos, bastante deprimidas por los tipos de interés negativos. El mantener un plan suele ayudar a la cotización, porque genera demanda compradora. Por la otra, si se amortizan, tienen un efecto contable positivo que da valor; si se reparten con dividendo. 

El reparto de dividendo en acciones es eficiente a nivel solvencia porque deja de consumir capital, y, además, permite a la entidad invertir todo el importe del dividendo (no solo el neto de impuestos) en la compra de los títulos. Si se amortizan, el efecto fiscal para los accionistas es nulo. Si se cobra en acciones ya emitidas, el pago de impuestos se difiere hasta el momento de la venta.

 

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