La factura de Cataluña con el Estado ya supera la mitad de su deuda 

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PASIVO DE LA GENERALITAT

Neus Munté, la portavoz del Govern, y Artur Mas, en una reunión del ejecutivo

en Barcelona, 09 de agosto de 2015 (11:08 CET)

La crisis económica ha aumentado, año tras año, la dependencia económica de la Generalitat. La imposibilidad de acceder a unos mercados internacionales cerrados a cal y canto ha obligado a Cataluña –al igual que a muchas otras comunidades—a mirar más cerca, directamente a Madrid. Según datos del Banco de España, el Estado ya posee el 50,31% de la deuda catalana y se reafirma como su primer acreedor.

Los últimos datos disponibles, de marzo de este año, elevan el pasivo de la Generalitat a 64.792 millones, 32.661 de los cuales estarían en manos de las instituciones españoles. Una cifra que contrasta con los 2.000 millones escasos que debía Cataluña al Estado en marzo de 2012.

Fondo de liquidez

Ante la situación de emergencia en la que se encontraban las cuentas públicas de la mayoría de las regiones españolas, el Ministerio de Economía creó en 2012 el Fondo de Liquidez Autonómica, más conocido como FLA. Una línea de crédito, obtenida a través de la emisión de bonos del Tesoro, de la que han tirado reiteradamente las comunidades más endeudadas; principalmente, Cataluña, Comunidad Valenciana y Castilla la Mancha.

A los millones conseguidos por la vía del FLA hay que sumar los pagos a proveedores de los que se ha hecho cargo el Estado. El resultado: más de la mitad del pasivo catalán está en manos de Estado. La cantidad restante se reparte entre los préstamos de bancos españoles (19,33%), la deuda con instituciones financieras internacionales (10,29%) y las emisiones de deuda de la propia administración catalana, más de 10.000 millones (alrededor del 15,9% del pasivo).

En total, la deuda de las cuentas públicas de la Generalitat ya supera el 32% del Producto Interior Bruto (PIB) de la región.

 

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