Las cajas endosan préstamos a los clientes asfixiados por las preferentes

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INVERSIÓN

19 de enero de 2012 (20:39 CET)

Los suscriptores de los productos condicionados por el mercado secundario de las cajas pueden darse de bruces con una situación inédita hasta ahora. Algunas entidades de ahorros ofrecen a sus clientes en problemas un préstamo como alternativa al rescate de sus inversiones en preferentes, obligaciones y deuda subordinada.

Ya hay decenas de casos en Catalunya que viven la paradoja de pagar una mensualidad para poder disponer de sus ahorros, invertidos previamente en productos financieros, comercializados en los años de la burbuja, y cuya desinversión requiere de un nuevo titular. Es decir, para deshacer la operación es necesario otro suscriptor que la asuma en su lugar.

Durante la bonanza, la propia caja u otros clientes sustituían a los titulares interesados en recuperar su dinero: eran productos que ofrecían alta rentabilidad y por lo tanto golosos. Suscribir una emisión de deuda subordinada podía suponer rendimientos de prácticamente el doble a los ofrecidos por los depósitos tradicionales.

Atrapados en el mercado

Pero la crisis y una nueva legislación han bloqueado la posibilidad de echarse atrás antes del vencimiento en casos como la suscripción de deuda subordinada, o de vender los títulos preferentes, que son vitalicios a menos que se coloquen en el mercado, para recuperar el dinero.

No es la tendencia generalizada del sector, pero Unnim y CatalunyaCaixa, en menor medida, reconocen que se están ofreciendo créditos a coste cero a los clientes que necesitan sus ahorros para seguir con el día a día.

La respuesta es transitoria hasta que se defina una solución final a la nueva regulación impulsada por la Comisión Nacional del Mercado del Valores (CNMV). Este verano prohibió a las propias entidades acudir al mercado secundario y la alternativa, es decir otros inversores, prefieren productos más sencillos.

Las preferentes, debido al deterioro del sector, han perdido el valor original. Algunos se han dejado alrededor del 40%, según fuentes financieras. La banca ha generalizado la transformación de estas preferentes en bonos convertibles, el primero en disparar fue el BBVA.

Soluciones definitivas

La Caixa, cuyo negocio financiero se ha bancarizado en Caixabank, no descarta que algún director de sucursal haya podido vincular algunas inversiones atrapadas en el mercado secundario con préstamos. Pero asegura que han seguido la senda marcada por el BBVA: transformar esas inversiones en convertibles de Caixabank y en deuda subordinada con un vencimiento de 10 años. La ecuación es del 30% en bonos y el 70% en deuda.

Sea como fuere, la mayoría de cajas consultadas admiten que de momento se están ofreciendo soluciones personalizadas hasta que se encuentre la manera definitiva de desbloquear los ahorros de miles de pequeños inversores. De momento, "ayudamos a los clientes en mayores dificultades", como explican en Unnim o "estudian los casos complejos uno a uno teniendo en cuenta su liquidez y no sólo sus garantías", como reconocen en la caja presidida por Adolf Todó. 

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