Las causas económicas del cambio de hora

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El IDAE estima que España ahorrará unos 300 millones con tan sólo atrasar las agujas del reloj

Un recibo de la luz

26 de octubre de 2013 (11:15 CET)

Este domingo de madrugada, los relojes se atrasarán una hora. Cuando las agujas marquen las 3.00 horas volverán a ser las 2.00 para dar entrada al horario de invierno. Un cambio que, principalmente, responde a cuestiones económicas.

Según estimaciones del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), con este simple gesto, el potencial de ahorro en España asciende a 300 millones de euros, el 5% del consumo eléctrico.

Hogares e industria

En términos económicos, la industria y el consumo registrado en los edificios serán los que más noten el cambio. Ahorrarán 210 millones. Pero el atraso también tendrá sus efectos en los hogares españoles que han visto como desde enero de 2012, la tarifa se ha encarecido cerca del 11%. En ellos, se estima un ahorro de unos 90 millones de euros. Es decir, seis euros por núcleo familiar.

Para alcanzar dichas cifras, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo puntualiza que se deberá acompañar la medida con un comportamiento responsable a la hora de prescindir de iluminación innecesaria o con el uso de tecnologías inteligentes.

Historia del cambio horario

La primera vez que se decidió, de forma desigual, atrasar las agujas del reloj fue en 1974, en plena crisis del petróleo. Los países consideraron que era una oportunidad para aprovechar mejor la luz y consumir menos electricidad. Fue en 1981 cuando lo puntual se convirtió en tradición a través de una directiva.

Más tarde, en enero de 2001, el Parlamento Europeo aprobó la novena directiva que estableció dos manipulaciones horarias. Una el último domingo de marzo adelantando la hora para dar paso al horario de verano. Y la segunda el último domingo de octubre.
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