Los sindicatos: "Hay que frenar una reforma brutal y regresiva"

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HUELGA GENERAL

 El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, y su homólogo en UGT, Cándido Méndez

09 de marzo de 2012 (14:40 CET)

Los sindicatos han confirmado la convocatoria de una huelga general para el próximo día 29 de marzo y han justificado la convocatoria como un medio de parar una reforma laboral que consideran brutal y la más regresiva de las acometidas en la historia de democracia española.

Los secretarios generales de CC.OO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, han sintetizado en esas palabras los motivos que les han llevado a convocar el paro general, con el que pretenden forzar al Gobierno a que modifique aspectos clave de la misma durante el trámite parlamentario que ahora se abre en las Cortes.

En rueda de prensa conjunta y con una gran pancarta en la que se podía leer el lema '29 de marzo huelga general. Quieren acabar con los derechos laborales y sociales. Con todo', los líderes sindicales han imputado la responsabilidad de la huelga al propio Gobierno. A su juicio, el Ejecutivo ha hecho "inevitable" la convocatoria de la huelga al haber desoído las ofertas de los sindicatos para llevar la reforma laboral al terreno de la negociación.

Esgrimen los sindicatos que el objetivo de la norma no es crear empleo, sino implantar el despido libre y gratuito. “Lo instaura para los menores de 30 años en el 99% del tejido empresarial español. Es una puerta abierta a la destrucción de empleo”, ha añadido Toxo. Además, se enmarca en un proceso de degradación general de los derechos sociales y de los servicios públicos como consecuencia de los recortes generalizados en los presupuestos, ha asegurado Méndez.

El problema del trámite de urgencia

Detectado el conflicto de fondo, el problema de las formas no ha sido menor, antes al contrario. "El elemento fundamental por el que decidimos convocar esta huelga general tiene que ver con la tramitación parlamentaria por urgencia", ha explicado el líder de UGT. "Este es el motivo central y de mayor peso". Ese trámite abre un plazo de un mes para incorporar enmiendas a la norma, insuficiente a todas luces a juicio de los sindicatos.

La idea que siempre han tenido las centrales sindicales era la de caminar hacia una escalada de movilizaciones, acompasándola al ánimo de la población. Aunque en ningún momento descartaron convocar una huelga general, su intención siempre ha sido la de parar la reforma antes de tener que llegar a esa decisión.

Pero los ánimos se han ido caldeando. La oposición a la reforma ha calado en los centros de trabajo y esa actitud de rechazo va creciendo día a día, según Toxo. Este ha sido otro factor añadido para precipitar la convocatoria del paro general.

Para el Gobierno, no es la solución


La vicepresidenta primera del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha asegurado que la huelga general no es la solución para la difícil situación que atraviesa España. "La posición del partido que sustenta al Gobierno es la misma que cuando estaba en la oposición: las huelgas generales no son la solución a la difícil situación de la economía española", ha dicho Sáenz de Santamaría en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

Saénz de Santamaría ha pedido a los sindicatos CCOO y UGT que reflexionen sobre la inoportunidad de convocar una huelga general en un momento de "graves dificultades para todos". "En momentos difíciles los ciudadanos valoran esfuerzos constructivos para salir de la crisis", ha añadido.
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