No es oro todo lo que reluce en los depósitos estructurados

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La bajada de tipos de interés al 0% del BCE ha generalizado unos depósitos aparentemente tradicionales pero que esconden algunos secretos

El Fondo de Garantía protege los depósitos de los clientes asociadas a ciertas entidades financieras

Barcelona, 18 de junio de 2016 (09:00 CET)

La rentabilidad de los depósitos bancarios sigue bajando mes a mes. Esta misma semana uno de los mejores depósitos a corto plazo, el Depósito Self de Self Bank ha visto menguada su remuneración en 0,5 puntos porcentuales, hasta el 2,50% TAE para los nuevos clientes que decidan contratarlo.

En este escenario de bajadas ininterrumpidas los inversores vuelven la mirada hacia otras fórmulas de inversión garantizadas. Una de ellas consiste en los depósitos estructurados, un producto que aúna el carácter conservador de los depósitos tradicionales y las fluctuaciones de la bolsa.

Nombres similares, opciones diferentes

Pueden parecer un producto tradicional --de hecho, los depósitos estructurados ya llevan un tiempo comercializándose-- pero con la bajada de los tipos de interés por parte del BCE al 0% se han empezado a generalizar. Se trata de depósitos con una estructura que vincula completamente la inversión a la revalorización de un índice o unas acciones.

Durante el plazo del depósito pueden ocurrir varias situaciones: que el comportamiento de los activos subyacentes mejore y su nivel sea superior al valor que se tomó inicialmente como referencia, por lo que la rentabilidad que se obtendrá será mayor, o que los activos flaqueen y la rentabilidad que se obtenga con el depósito estructurado sea próxima a la que ofrecen actualmente la mayor parte de los depósitos a plazo fijo.

El gancho está en que estos productos ofrecen una rentabilidad muy superior a las imposiciones tradicionales. No obstante, hay que tener muy presentes dos aspectos fundamentales.

Por un lado, la rentabilidad que se puede llegar a obtener con estos depósitos no es segura; hasta el momento del vencimiento no se sabrá realmente lo que se ha conseguido. Sin embargo, se cuenta con la seguridad de que la inversión inicial está respaldada por el Fondo de Garantía de Depósitos.

Por otra parte, la mayor parte de estos depósitos no admite la cancelación anticipada salvo excepciones, pero no se ha de olvidar que el capital suele estar garantizado al vencimiento, por lo que si el depósito se cancela antes se venderá al precio de mercado y se podría acabar perdiendo dinero.

¿Existen otras opciones?

Con este telón de fondo, parece que los depósitos tradicionales, el producto de cabecera de los ahorradores más conservadores, no serán los que mejor remuneración ofrezcan este año. Sin embargo, existen ofertas y alternativas que han seducido a gran parte de los ahorradores.

Las entidades financieras saben de la importancia de la rentabilidad y no han dejado pasar la oportunidad y han apostado por ofrecer productos de marcado carácter conservador con suculentas rentabilidades para captar nuevos clientes. Las mejores cuentas corrientes remuneradas exigen un alto nivel de vinculación, pero a cambio permiten a su titular llegar a obtener rentabilidades que pueden ascender hasta el 5% TAE durante un año, una cifra muy superior a la que se encuentra en otros productos de ahorro.
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