Amper tendrá que retrasar su nueva planta de eólica marina más allá de 2029 para dejar sitio a SAIC en Ferrol
El grupo, que negocia con la Xunta las compensaciones por abandonar el puerto ferrolano, centrará su actividad en Punta Langosteira, pero los terrenos para acoger las empresas offshore no están listos hasta dentro de unos tres años, si bien podrá trabajar antes en instalaciones propias o de Navantia
El CEO de Amper, Enrique López, y el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, en un montaje con la sede de Amper de fondo
Amper preveía levantar una fábrica para la integración de estructuras de eólica marina en el puerto de Ferrol. Según su última memoria anual, la planificación de la compañía pasaba porque las instalaciones entrasen en funcionamiento en el primer semestre de 2027, con una inversión total estimada superior a los 45 millones de euros. Pero los planes han cambiado y esa hoja de ruta no se cumplirá debido a la necesidad de suelo en las radas ferrolanas del gigante automovilístico SAIC, lo que ha acabado obligando a la compañía de Pedro Morenés a apostar por el puerto exterior de A Coruña. Eso sí, el grupo se encuentra negociando compensaciones con la Xunta de Galicia y, además, los terrenos en Langosteira para acoger a compañías con negocio offshore no estarán listos, previsiblemente, hasta 2029, según fuentes consultadas por Economía Digital Galicia.
En junio de 2022 y mediante un comunicado a la CNMV, Amper anunció que había recibido de la Autoridad Portuaria de Ferrol la concesión de 69.385 metros cuadrados de suelo por un periodo de 30 años para su división offshore, la actual WindWaves. En un inicio indicó que la concesión le permitiría asumir “nuevos proyectos de construcción de estructuras completas para el sector energético de la eólica marina” y que “acometería una inversión superior a los 25 millones para el proyecto”, que entraría en funcionamiento inicialmente “en el último trimestre de 2023”.
Una hoja de ruta que se modifica
Esa previsión inicial fue variando ya que en la última memoria anual de la compañía, la del ejercicio 2025, la firma –que también desarrolla componentes para la eólica marina en la antigua planta de Siemens en As Somozas, que adquirió en 2023 y ya ha producido componentes para Navantia– aseguraba que “las obras necesarias ya han arrancado con la previsión de tener las instalaciones en funcionamiento en el primer semestre de 2027 y con una inversión estimada superior a los 45 millones de euros”.
En agosto del año pasado, el Concello de Ferrol concedió la licencia de obras al proyecto de ensamblaje de estructuras para parques flotantes de Amper. Todo parecía preparado para el arranque de las obras, pero la llegada del gigante chino SAIC a Galicia cambió de nuevo las previsiones de la compañía.
Suelo para SAIC
El productor asiático ha presentado un proyecto de 200 millones de euros para instalar una base industrial y logística en Galicia con la que fabricar coches para su marca MG. SAIC plantea levantar una zona industrial dedicada al ensamblaje final de vehículos, con un volumen previsto de 120.000 coches al año, en el puerto exterior de Ferrol, que supondrá unos mil empleos directos, y otro centro industrial en As Pontes dedicado a la fabricación y suministro de componentes, que generará otros 300 puestos.
No obstante, para poder levantar el proyecto en el puerto de Ferrol, SAIC precisa del suelo en manos de Amper, una incógnita que este jueves quedó despejada de boca de su consejero delegado, Enrique López, que anunció que la empresa había decidido trasladar su proyecto al puerto exterior de A Coruña para permitir que Galicia pudiese acoger el proyecto estratégico de automoción.
Compensación y tiempos
En sus declaraciones, López indicó que la empresa había aceptado el cambio de ubicación de su proyecto en Ferrol, pero reconoció que eso “lógicamente, tiene un impacto económico que estamos gestionando y negociando con la Xunta de Galicia”. Sobre esas negociaciones y esa posible compensación a Amper no hay más datos de momento, ni por parte de la empresa ni por parte del Gobierno gallego.
En esa negociación se presupone que también se tendrá en cuenta los impactos en cuanto a las previsiones temporales que manejaba Amper antes de la llegada de SAIC. El ejecutivo afirmó que, efectivamente, el cambio de proyecto “tiene un pequeño impacto en cuanto a calendario que estamos gestionando y tratando de resolver teniendo la posibilidad de utilizar instalaciones alternativas durante un año aproximadamente, que es el decalaje que nos supone pasarnos de Ferrol a A Coruña, utilizando instalaciones de nuestro socio Navantia o instalaciones propias nuestras, como las que compramos a Siemens-Gamesa”.
Y es que el desembarco de Amper en Punta Langosteira no será tan rápido, debido a que la Autoridad Portuaria de A Coruña todavía tiene que acondicionar los terrenos de Langosteira donde prevé que se ubiquen distintas empresas de fabricación offshore.
Acondicionar terrenos en Langosteira
En 2024, el grupo anunció que había iniciado los trámites pertinentes con la Autoridad Portuaria para conseguir espacio en el puerto exterior en el que también desarrollar parte de su negocio ligado a la eólica marina y el montaje de componentes offshore. En concreto, solicitó la concesión de 40.000 metros cuadrados de suelo. En la situación actual, se da por hecho que acabará por solicitar más espacio en Langosteira. Junto a ella, también mantienen proyectos firmes en el emplazamiento coruñés Acciona, Esteyco, Saitec y Navantia.
El espacio no será problema en el puerto exterior coruñés, pero sí los tiempos, ya que, previsiblemente, la zona destinada a albergar el hub de eólica marina no estará disponible hasta 2029.
Las previsiones de la Autoridad Portuaria de A Coruña pasan por licitar ya este año las obras en la zona sur de la dársena de Langosteira, con la habilitación de un nuevo muelle y las explanadas para el despliegue de las industrias vinculadas a la eólica marina. Estas actuaciones se financiarán en buena medida con los 97,5 millones de euros de fondos Next Generation que acaban de ser adjudicados al puerto coruñés por el Ministerio para la Transición Ecológica. En paralelo, se irán tramitando las solicitudes de concesión.
Pese al desvío temporal, y teniendo en cuenta que Amper podría trabajar, como apuntó, durante un año, en las instalaciones de Navantia o en las suyas propias en As Somozas, la compañía no llegaría especialmente tarde a su hoja de ruta.
A tiempo para el sector
En su última memoria anual, los administradores de la compañía indican que pese al parón de la eólica marina, la compañía prevé un boom de contratos en el sector entre 2027 y 2030. «En Offshore Wind Waves se están realizando inversiones dirigidas a la ampliación de capacidad productiva y la optimización de las instalaciones que permitan acometer los proyectos que se espera contratar fundamentalmente en el final de 2026 y comienzos de 2027», apunta.
«Los principales analistas de este mercado coinciden en que 2027-2030 ,tras el período valle en 2025-2026, será un ciclo fuerte con un forecast operativo de 121 GW en 2030. En línea con estas previsiones se han producido algunos eventos relevantes en el comienzo del 2026, como el acuerdo de los nueve países europeos con litoral en el mar del Norte que han fijado como objetivo llegar a los 300 GW de capacidad de eólica marina en 2050, o el anuncio del Gobierno de España de activar las subastas que recogerán las concesiones de proyectos offshore en aguas nacionales para desarrollar 3 GW de potencia en 2030″, añade.