Las diez claves de la llegada de SAIC a Galicia
Por su impacto, solo desde una perspectiva en clave gallega y nacional se puede entender la llegada del grupo chino dueño de MG a Ferrolterra, con tiempos muy pautados, pero cuyo desarrollo, como toda apuesta industrial intensiva en capital, está llamada a perdurar décadas si sale adelante como está diseñada
El de SAIC es un proyecto decisivo para el futuro de una comarca, Ferrolterra, pero también viene a ser capital para toda la economía gallega (bastará para saberlo con atender a los datos de la balanza comercial en unos años), a la vez que resulta trascendente para España como player europeo en el sector del automóvil del futuro. Solo desde esa triple perspectiva se puede interpretar una inversión de la que hasta ahora solo se conoce su primera fase (200 millones y 1.300 empleos directos), con tiempos muy pautados, pero cuyo desarrollo, como toda apuesta industrial intensiva en capital, está llamada a perdurar décadas si sale adelante como está diseñada. Diez claves ayudan a entender la dimensión del proyecto. Y las hay económicas y políticas.
La relevancia de una inversión extranjera diferente. Tradicionalmente, la inversión extranjera en Galicia se ha caracterizado por dos rasgos: su escaso peso relativo en el contexto nacional y una casi exclusiva vocación transaccional. El capital extranjero llegaba a Galicia para comprar empresas, no para levantar proyectos fabriles de cero que al final se convierten en realidad. Y esta dinámica ha sido una constante en los últimos veinte años. De ahí la trascendencia de la apuesta de SAIC.
El proyecto económico de la legislatura para Rueda. Una gran inversión para olvidar otra. La apuesta de SAIC por Galicia es un proyecto que el presidente gallego y su conselleira de Economía pueden asumir como propios, de principio a fin. Al contrario de lo que sucedió con Altri. Ahora en su ocaso en Palas, la del grupo portugués fue una iniciativa en gran medida heredada de la etapa de Núñez Fejóo y Francisco Conde y asumida por Rueda y Lorenzana antes y después de la victoria electoral de febrero de 2024. El de SAIC es un proyecto estrella, que justifica una legislatura. El de Altri está a punto de estrellarse.
Cuando gobiernos central y autonómico suman. Otra de las grandes lecciones, sobre todo después de toda la polémica que rodeó a Altri. Pese al clima de tensión político en España, si algo ha habido hasta ahora por parte de Rueda y su conselleira de Economía son buenas palabras y agradecimientos a la gestión de Pedro Sánchez y el Gobierno central. SAIC viene a ser un paréntesis entre tanta crispación. En este tiempo, ha habido incluso discretas visitas a La Moncloa para perfilar opciones y tiempos. Conclusión: cuando se trata de inversiones millonarias, no resulta rentable gestionar contra nadie, hay que sumar desde distintos planos administrativos. Solo así pueden salir adelante los proyectos.
Una licencia social de serie en Ferrolterra. Ferrol y toda su comarca no solo representan un área castigada primero por la reconversión naval de los ochenta y ahora por el fin de la térmica de As Pontes, como zona de transición justa. También es un territorio con una acusada cultura industrial y una tradicional vocación centrada en el sector secundario, lo que sin duda facilita el camino para nuevas inversiones.
La Ley de Aceleración Industrial y la cadena de valor. Otra de las claves pasa por garantizar que las inversiones extranjeras directas aporten valor a la UE. Sin citar a China, la Ley de Aceleración Industrial introduce condiciones para las inversiones superiores a 100 millones en sectores emergentes, como las baterías, los vehículos eléctricos, la energía fotovoltaica y las materias primas fundamentales. Está en fase de consultas. El objetivo, reforzar las cadenas de suministro de la UE, promover la transferencia de tecnología y la creación de empleo de calidad. Ahí entra en juego ese futuro triángulo del automóvil proyectado en Ferrolterra, que debe pasar por fabricar, no solo ensamblar. Y así está diseñado sobre el papel.
El silencio de González Formoso. Solo la prudencia y el tiento pueden explicar el silencio de Valentín González Formoso. El alcalde de As Pontes y presidente de la Deputación da Coruña sabe mejor que nadie, a menos de un año de las municipales, que obras son amores y no buenas razones. A ello se suma algún que otro tropiezo en inversiones casi hechas, como fue la de Sentury Tire, también de capital chino y también calificado como proyecto industrial estratégico por parte de la Xunta. Hoy en día levanta su planta de neumáticos en Marruecos. Por eso, ante todo mucha calma, en As Pontes. A ello se une cierta indefinición sobre lo que realmente va a levantarse en la villa: centro industrial y logístico es lo que apunta la Xunta, pero será realmente la disponibilidad de suelo, escaso ya en Penapurreira, lo que condicione al final la actividad a promover allí por parte de SAIC, que apunta a los componentes.
La especialización portuaria del norte. SAIC Motor gestiona ocho terminales portuarias en China y tiene una flota de más de cuarenta buques. Su filial SAIC Anji Logistics es la décima mayor empresa del sector en China. Eso lo dice todo. La más que probable salida de Amper del puerto exterior de Ferrol, con destino a Langosteira, donde ya tiene suelo concesionado y también está Navantia, apunta a la conformación de hub de eólica marina en el puerto exterior coruñés, reservando para el automóvil el de Ferrol, hasta ahora con una actividad casi testimonial desde que se acabó el carbón importado por Endesa debido al cierre de la térmica. Más suelo disponible en Ferrol, por cierto.
El rol de Puertos del Estado. Rueda ha relevado al presidente de la Autoridad Portuaria de Ferrol el mismo día que anunciaba el detalle de la apuesta de SAIC, algo que no pasa desapercibido. Es el Ministerio de Fomento, como titular de los puertos de interés general, quien nombra a los presidentes a propuesta de las comunidades autónomas. Y es así desde el pacto del Majestic de Aznar con Pujol en 1996. Puertos del Estado, como organismo público dependiente, aplica y controla los usos y actividades permitidas en el dominio público portuario, contemplados por ley. Será un actor importante en esta etapa.
China en perspectiva. En 2005, la economía china representaba el 5% del PIB mundial. Actualmente se sitúa en el 16,9% (2024). En estos veinte años ha duplicado su peso en las exportaciones mundiales, hasta situarse casi en el 15%. Son datos del Banco Mundial y la UNCTAD, que también indican que representa actualmente el 26% del gasto mundial en I+D+i. Y lo más llamativo, en 2005 China generaba el 10,3% de las patentes mundiales. En 2024, último año disponible, alcanzaba el 48,6%. Datos que invitan a la reflexión. Todo esto es parte de una nueva jerarquía geopolítica mundial.
¿Una segunda zona franca en Galicia? Pontevedra fue el año pasado la provincia gallega que más exportaciones registró, con 12.967 millones, pero seguida muy de cerca por A Coruña, con 11.522 millones. Esta realidad se ha invertido en algunos años, llegando a liderar A Coruña el comercio exterior gallego, de por sí relevante en España. Y la balanza comercial siempre se ha movido a rebufo de esos dos motores que son Stellantis e Inditex. ¿Qué pasará si se incorpora otro gran exportador desde Ferrol como sin duda será SAIC? La vieja idea de una zona franca en el norte cobraría más sentido que nunca. Andalucía (Cádiz y Sevilla) y Canarias (Las Palmas y Tenerife) cuentan con dos consorcios. La compatibilidad y convivencia con Vigo, por tanto, serían posibles.