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Dos gigantes del motor en Galicia: Stellantis factura el doble y SAIC gana en rentabilidad pese a la caída de ventas
Aunque el grupo de Antonio Filosa lleva dos años de ajuste para cuadrar su adaptación al coche eléctrico, tampoco el grupo chino, que se expande por Europa, logró acercarse al volumen de ventas e ingresos del año 2023
El proyecto de SAIC para instalarse en Ferrol y As Pontes abre un potencial escenario para Galicia con dos grandes compañías de automoción en el sur y en el norte del territorio, un futuro que anhelan en la Xunta y que impulsaría la capacidad industrial y exportadora de la comunidad. El plan del grupo chino para establecer en suelo gallego su primera base productiva y logística en Europa tiene mucho que ver con infraestructuras portuarias y aranceles europeos, y un poco que ver con Stellantis, pues fue la compañía que impulsó el desarrollo de los centros tecnológicos y la industria auxiliar ligada a la automoción en Galicia, hoy uno de los atractivos para atraer este tipo de inversiones. No está claro todavía cuánto le importan a SAIC las capacidades productivas de la comunidad, pero sería buena noticia para el desarrollo económico y el empleo que fuera mucho.
A primera vista, los dos gigantes de la fabricación de vehículos se encuentran en momentos dispares. Uno llega para expandirse en Europa sorteando los aranceles y amoldándose a los preceptos de la Ley de Aceleración Industrial que prepara la Comisión Europa; mientras que el grupo de Antonio Filosa encadena dos años de ajuste para adaptarse a la electrificación, desde la última etapa de Carlos Tavares a la revisión estratégica que presentó Stellantis hace dos meses. Sin embargo, lo cierto es que tampoco el grupo chino ha conseguido alcanzar los volúmenes de ventas e ingresos de años atrás. De hecho, las unidades vendidas fueron a la baja desde, cuando menos, el año 2020, cuando colocó 5,6 millones de vehículos. En 2025 volvieron a crecer, pero siguieron un millón de unidades por debajo del año del Covid.
Dos gigantes, pero Stellantis más
SAIC cerró el ejercicio de 2025 con 4,5 millones de vehículos vendidos y unos 80.000 millones de ingresos. Es una de las cuatro grandes compañías estatales de automoción en China, junto con FAW, Dongfeng y Changan. Comparativamente, la cifra de negocio es un 12% inferior a la de 2023 y un 4,6% mayor que la de 2024. A la espera de poner en marcha su planta gallega en 2028, cuenta con 13 centros de fabricación en China y otros nueve de producción y ensamblaje más allá de la frontera del gigante asiático.
Stellantis es todavía más grande. En su último año completo alcanzó los 5,6 millones de vehículos vendidos, con unos ingresos de 153.000 millones, casi el doble que SAIC. La evolución, como es sabido, fue mala. La cifra de negocio cayó en 3.000 millones respecto a 2024 y las ventas también fueron inferiores, pues aquel ejercicio alcanzaron las 5,7 millones de unidades, y las 6,2 millones en 2023. El principal mercado del grupo de Citroën, Chrysler, Maserati, Peugeot, Opel o Fiat es el norteamericano, donde facturó casi 61.000 millones, mientras que para SAIC es China, que representa el 80% de sus ingresos.
La compañía con planta en Vigo también gana en cuanto a empleados, pues está alrededor de los 260.000 trabajadores frente a los cerca de 200.000 del grupo asiático.
Las alianzas
Precisamente, el tamaño es uno de los factores que preocupa en Stellantis y al que dedica una parte de su plan estratégico, pues un escenario de ralentización de las ventas genera un exceso de capacidad, lo que impide también el máximo aprovechamiento de las plantas, algo que se ha repetido desde la fusión con Chrysler. El plan de Filosa incluye la reconversión de alguno de los centros en Francia hacia los componentes y la incorporación de socios industriales a otros, como el de Madrid. El centro madrileño producirá de Leapmotor, que se sumó a otros alianzas con compañías chinas del fabricante, como la que mantiene con Dongfeng para coches eléctricos o con CATL para la gigafactoría de baterías de Zaragoza.
SAIC, que cuenta en su grupo con empresas tecnológicas, de semiconductores o logísticas –Anji Logistics trajo el primer cargamento de vehículos al puerto de Ferrol la pasada semana–, también selló acuerdos con otros fabricantes como Volkswagen o GM. Además, opera la marca MG en el mercado europeo tras adquirir una fábrica de MG Rover en Reino Unido en 2007.
La rentabilidad
En 2025, el fabricante chino fue más rentable que Stellantis, aunque tampoco era muy difícil. El grupo de Antonio Filosa cerró con unas pérdidas de 22.300 millones, afectada por los costes extraordinarios de 25.000 millones para ajustar su estrategia y lanzar la nueva hoja de ruta. SAIC, por su parte, obtuvo 1.200 millones de beneficio, cinco veces más que en 2024, aunque un 28% menos que en 2023.
Excluido el pasado ejercicio, la antigua PSA muestra mayores rentabilidades que su competidor asiático. Por ejemplo, el margen operativo de Stellantis en 2024 fue del 5,5%, frente al 1% de SAIC; y en 2023 alcanzó el 12%, frente al 3% de la compañía china.
El dinero público
El dueño de MG desembarca en Ferrol para evitar los aranceles a la importación de vehículos de Europa y para encajar en la estrategia comunitaria del made in Europe, aunque por el momento no hay en su proyecto de 200 millones de inversión ayudas públicas de por medio, más allá de que el Gobierno dejara la puerta abierta a una posible inyección a través del Perte VEC. La fortaleza en este apartado de SAIC radica en su propio accionariado, pues el Gobierno de Shanghái, a través de Shanghai Automotive Industry, el principal accionista, con un 64% del capital.
Stellantis, por su parte, es uno de los grandes receptores de ayuda del Estado. La conselleira de Economía, María Jesús Lorenzana, dijo en 2024 que el grupo había recibido diez años 81 millones de la Xunta, es decir, más de ocho millones en ayudas al año. Después de eso, el fabricante se convirtió en una de las empresas privadas más beneficiadas en España por los fondos europeos, principalmente para su gigafactoría de Zaragoza, pero también para la arquitectura tecnológica para la producción en las plantas españolas de los nuevos modelos eléctricos.