Ecocelta Galicia: así es la empresa que aspiraba a las millonarias ayudas a proyectos de biogás y se quedó a las puertas

La compañía con sede en Ponteareas presentó su proyecto para una instalación de biogás al programa de ayudas del Ministerio para la Transición Ecológica, que ha adjudicado un total de 76,5 millones a 81 iniciativas repartidas por todo el territorio nacional

Visita del director de la Agencia Gallega de la Calidad Alimentaria, José Luis Cabarcos, a la sede de Ecocelta en 2022. Xunta

Visita del director de la Agencia Gallega de la Calidad Alimentaria, José Luis Cabarcos, a la sede de Ecocelta en 2022. Xunta

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El Ministerio para la Transición Ecológica resolvió este jueves de forma definitiva la primera convocatoria de ayudas a proyectos de instalaciones singulares de biogás en la que se han repartido un total de 76,5 millones a 81 iniciativas de todo el territorio nacional. La presencia gallega en este programa estaba defendida por el proyecto de la firma pontevedresa Ecocelta Galicia que, finalmente, no ha accedido a los fondos.

Según figura en la resolución del ministerio, la causa de la inadmisión de la propuesta es “no haber respondido al requerimiento de subsanación” en el plazo establecido, “dándose por desistida la solicitud” de acuerdo con lo previsto en Ley del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas. Del contenido del proyecto no ha trascendido información pública; la resolución de Transición Ecológica tan solo señala como breve descripción de la iniciativa que se trata de un “proyecto singular para una instalación de biogás”

Lombricultura, fertilizantes y sustratos orgánicos

La empresa, con sede en Ponteareas, se dedica a la lombricultura, la producción y venta de fertilizantes y sustratos orgánicos y la gestión biológica de residuos biológicos y subproductos de origen animal no destinados a consumo humano (SANDACH), tal y como explican en su página web. “El modelo de gestión de la empresa se basa en la utilización de sistemas biológicas como el compostaje y vermicompostaje para convertir los residuos orgánicos en biofertilizantes ecológicas”, exponen.

Ecocelta Galicia empezó a operar como tal en abril de 2006 cuando, según figura en el Registro Mercantil, tras un cambio de denominación social de la empresa con el mismo nombre que el director de la compañía, Sergio Horacio Quiroga Rivero. Desde entonces ha tenido tres ampliaciones de capital, de 35.000 euros en 2010, 80.000 en 2012, y la última de 23.000 en 2015 con la que alcanzó un resultante suscrito de 223.000 euros. 

Desde la firma pontevedresa defienden el carácter “completamente natural” de sus abonos, que cuenta con certificación ecológica y un alto valor fertilizante, “que devuelven al suelo los nutrientes esenciales, la materia orgánica y microbiota”.

Entre los servicios que mencionan su web se encuentran la venta de fertilizantes ecológicos de producción sostenible, la gestión de residuos y producción de enmiendas y sustratos orgánicos, el asesoramiento en gestión y valorización biológica, la I+D especializado en valorización biológica  y producción de fertilizantes innovadores, y la ingeniería de depuración de aguas con macrófitas y venta de plantas para fitodepuración. 

Otros proyectos de la compañía

En 2011 la empresa de Ponteareas capitaneó el proyecto para levantar una planta de biogás para generar electricidad y abonos ecológicos en el embalse de A Baxe, en Caldas. El objetivo de la iniciativa, que contó con la colaboración de la Xunta y de Augas de Galicia, era crear una red capaz de recoger los residuos que generaban las múltiples granjas de animales de la zona que terminaban por teñir de verde las aguas del Umia. 

Diez años más tarde la compañía de Quiroga Rivero fue beneficiaria de una ayuda del Gobierno gallego de 121.000 euros, concedida en el marco de la convocatoria de proyectos piloto, desarrollo de nuevos productos, prácticas, procesos y tecnologías en el ámbito agroforestal. Con este fondo, y en colaboración con el Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo y con la empresa Nutrimentos Deza SA, Ecocelta pudo poner en marcha una planta piloto de valorización de las deyecciones ganaderas como fertilizante cuyo objetivo era contribuir a alcanzar un sector ganadero más sostenible y eficiente.

En la planta piloto se centraba en la depuración de residuos derivados del sector porcino mediante la separación de la fracción sólida y el tratamiento de la líquida con un sistema de depuración modular basado “en procesos de vermifiltración y posterior tratamiento de fitodepuración con plantas macrófitas” (aquellas que pueden vivir en terrenos inundados o encharcados durante largos periodos de tiempo). 

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