Los herederos de Manuel Jove comprometen 10 millones de inversión con su sociedad de capital riesgo
Freixo Inversiones, que ha remitido a la CNMV las primeras cuentas anuales de su trayectoria, cierra 2025 con participaciones en cinco sociedades por valor de 1,6 millones, pero mantiene compromisos de inversión con otras cuatro
Manuel Ángel Jove y Felipa Jove, copresidentes de Inveravante
Las sociedades de capital riesgo han sido un refugio habitual de las grandes fortunas ante el cierre masivo de sicavs por el cambio normativo contra los denominados mariachis. No es el caso de la familia Jove. Al menos, no de manera directa. Cuando mutaron los requisitos exigidos a las sicavs para mantener su régimen fiscal, el fundador de Fadesa, Manuel Jove, hacía años que había enterrado sus sociedades de inversión de capital variable, Doniños y Bourdet. Fue en el año 2016 cuando los dos vehículos de inversión dejaron su condición de sicav y, posteriormente, se fusionaron con una de las filiales de Inveravante, Inversiones Frieira, lo que consumó su desaparición.
A finales de 2024, los herederos del empresario, un carpintero que hizo fortuna en el ladrillo, utilizaron esta misma sociedad para entrar en el capital riesgo, donde ya estaba Modesto Rodríguez, uno de los tradicionales socios de Manuel Jove, con el que construyó el centro comercial Marineda City. También María Petra Freire, propietaria del 20% de Megasa, o Pablo Isla, presidente de Nestlé y expresidente de Inditex, constituyeron sus propias sociedades de capital riesgo para mover su capital. Sandra Ortega o los dueños de Finsa participan en una junto a la Xunta, que cuenta con Sodiga y apoya a otras a través de los fondos de Xesgalicia. En el caso de Felipa y Manuel Ángel Jove, presidenta y vicepresidente de Inveravante, crearon Freixo Inversiones, que acaba de remitir por primera vez sus cuentas anuales a la CNMV.
10 millones comprometidos
El balance muestra unas inversiones todavía incipientes y una hoja de ruta un poco más ambiciosa. Freixo, cuyo capital está en un 99% en manos de Frieira, ha asumido compromisos de inversión con nueve entidades, todas fondos de inversión, por valor de 10,3 millones. Este sería el capital que la familia prevé movilizar a través de su sociedad de capital riesgo, algo inferior al compromiso de Pablo Isla, que alcanza los 17 millones. Por el momento, las inversiones realizadas en el primer año y medio de trayectoria de Freixo, que tiene a Altamar Private Equity como entidad gestora, están valoradas en 1,6 millones. De estos, 1,3 millones están en participaciones de entidades con domicilio en España, y el resto en el extranjero.
Según detallan las cuentas de la sociedad de capital riesgo, las inversiones realizadas alcanzaron los 1,47 millones y se repartieron en cinco fondos, con participaciones que solamente en un caso superan el 2%, mientras que en el resto se sitúan por debajo del 1%. Este desembolso de Freixo tuvo recompensa en la propia evolución de sus participadas, al anotarse a lo largo del ejercicio una revalorización de 195.000 euros.
En 2025 Frieira, la filial de Inveravante, hizo una única aportación de 300.000 euros a la sociedad. Adicionalmente, se produjo el desembolso del capital no exigido que se encontraba pendiente en 2024 por valor de 600.000 euros.
En su primer año de actividad, Freixo apenas generó ingresos por dividendos, intereses o enajenaciones, obteniendo poco más de 11.000 euros que no permitieron cubrir los gastos de gestión, lo que derivó en pérdidas de 51.000 euros, algo normal en este tipo de vehículos de inversión.