Resonac reduce capital en 10 millones en su filial en A Coruña tras perder más de 100 millones en dos años 

El grupo japonés, que proyecta una fábrica de grafito para baterías en la antigua planta de Alcoa, cierra el 2025 con números rojos de 12,6 millones y un retroceso del 10% en la cifra de negocio, afectada por los bajos precios

César Castiñeira, en primer plano, durante la visita de Alfonso Rueda a las instalaciones de Resonac en A Coruña / Xunta

César Castiñeira, en primer plano, durante la visita de Alfonso Rueda a las instalaciones de Resonac en A Coruña / Xunta

Resonac, la antigua Showa Denko, ha sido en los últimos años uno de los animadores del animado escenario industrial gallego. Hilvanó un proyecto con Ignis para engarzar el puerto exterior de A Coruña y la antigua planta de Alcoa en la producción de hidrógeno y amoníaco verde que ya ha sido desechado; prepara una planta de grafito para baterías eléctricas en la ciudad herculina; y se alió con Russula en la iniciativa de Hydnum Steel para construir un complejo industrial de acero verde en Puertollano con más de 1.000 millones de inversión.

Por distintos motivos, la proactividad del fabricante de electrodos de grafito ha coincidido con ejercicios negativos para su filial española, que tiene sede en A Coruña. Tanto es así que los números rojos de los últimos dos años superan los 100 millones. Perdió 90,5 millones en 2024 y 12,6 millones en 2025, según las cuentas depositadas en el Registro Mercantil.

En 2024, la filial de la corporación japonesa se vio afectada por los deterioros de casi 93 millones de su participación en una sociedad dependiente domiciliada en Malasia y que empujó a cifras negativas a la empresa pese a presentar un resultado de explotación positivo de 11,3 millones. Aquel año, de hecho, el negocio de A Coruña incrementó su producción, alcanzando el 96% de su capacidad productiva, frente al 80% de 2023, según explicaba en su informe de gestión. Las pérdidas de 12,6 millones del año pasado, siendo bastante menores, reflejan algún problema estructural derivado del propio mercado del acero.

Sobrecapacidad y bajos precios

No parece gustarle mucho a Resonac hablar de sí mismo, pero en su análisis de la evolución de la industria siderúrgica da algunas claves para interpretar los resultados. «Es un sector intensivo en capital, tanto por inversiones como por costes de producción, y que soporta una enorme presión de las importaciones, por lo que es complicado mejorar la rentabilidad cuando la demanda no soporta una subida de precios«, señala en su informe de gestión.

La producción de la fábrica de Agrela se destina fundamentalmente al mercado europeo, que genera cerca del 60% del negocio, mientras que el otro 40% depende de otros mercados internacionales. El año pasado España representó solamente el 11% de la facturación. Tanto en territorio español como en el resto de Europa se aúnan una demanda débil y unos precios bajos, presionados por las importaciones foráneas. Esto operó el año pasado, a pesar de la caída global de la producción siderúrgica, de un 2,12% a nivel mundial y de un 4,4% en España. Dice Resonac que «el moderado crecimiento económico, agravado en parte por la incertidumbre arancelaria de Estados Unidos, está ejerciendo presión sobre los mercados europeos, donde la demanda interna es baja». Y añade que «el coeficiente medio de utilización de la capacidad en la industria del acero sigue siendo bajo, reflejando un exceso de oferta ante la débil demanda» global.

Menos ingresos y rentabilidad

En estos elementos parecen estar las claves de los resultados a la baja de la compañía, que no explica en su informe de gestión de manera directa. Los números, en todo caso, muestran una caída de la cifra de negocio, que se situó en los 175,4 millones, un 10% menos. Este descenso de los ingresos no pudo ser compensado por los menores costes y el resultado de explotación fue negativo por valor de 4,4 millones, frente a los 11,3 millones en positivo de 2024. Los gastos financieros, de 5,8 millones, llevaron el resultado final a esas pérdidas de 12,6 millones. Son inferiores a las del ejercicio precedente si se contabiliza el deterioro de la filial de Malasia, pero sin ese extraordinario, el año fue peor. El patrimonio neto de la empresa retrocedió hasta los 17 millones furto de la acumulación de pérdidas, mientras que los activos se situaban en los 258 millones.

La salud de Resonac es importante para Galicia a presente, pues sostiene más de 200 empleos, y a futuro, pues su proyecto de componentes de grafito para baterías eléctricas podría conllevar una inversión de hasta 500 millones, aunque el grupo japonés planteó un desarrollo paulatino, con una planta piloto inicial de unos 10 millones.

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