Vidal Armadores vuelve a escena diez años después de la absolución por pesca ilegal en el Supremo
Vidal Armadores ha convocado una junta extraordinaria para aprobar las cuentas de los años 2021, 2022, 2023 y 2024 tras casi una década sin registrar apenas movimientos
Vidal Armadores vuelve a dar señales de vida en el Registro Mercantil. La sociedad radicada en Ribeira ha anunciado que celebrará una junta general extraordinaria el próximo 25 de marzo.
Belén Vidal Pego, en calidad de administradora única, ha realizado esta convocatoria. En el acto está previsto que se examinen (y se aprueben) las cuentas anuales de los ejercicios 2021, 2022, 2023 y 2024. Además, también se modificará el artículo 12 de los estatutos de la empresa «para permitir la convocatoria de Juntas Generales por cualquier procedimiento de comunicación individual y escrita, que asegure la recepción del anuncio por todos los accionistas en el domicilio designado al efecto o en el que conste en la documentación de la sociedad».
La familia Vidal reactiva así esta sociedad que estuvo en el punto de mira por pesca ilegal hasta hace prácticamente una década. La última anotación en el Registro Mercantil databa de febrero de 2022 y giraba en torno a la declaración de «fallida» por parte del Servicio Provincial de Recaudación de la Diputación de A Coruña al intentar cobrar (sin éxito) deudas pendientes.
La secuencia del caso
Las últimas cuentas anuales que figuran en los registros públicos databan de 2016, al igual que en el caso de su matriz, Viarsa Cartera SL. Fue precisamente en el mes de diciembre de ese año cuando la Sala Segunda del Tribunal Supremo archivó la causa contra esta empresa por supuesta «pesca pirata» de merluza negra en la Antártida.
El Alto Tribunal decretó el «sobreseimiento libre por falta de jurisdicción de los tribunales españoles» de esta causa que investigaba delito medioambiental, falsedad documental, blanqueo de capitales y organización ilícita por parte de varios directivos de esta empresa vinculada a tres barcos que fueron sorprendidos pescando sin licencia merluza negra en aguas de la Antártida.
El Supremo aceptó el recurso presentado por Manuel Antonio Vidal Pego, su hermano Ángel y su cuñado Joaquín Pérez, que alegaban que la Justicia española solo podía tomar medidas en el caso de que los ilícitos penales que se le imputaban lo fuesen también allí donde se cometieron. «De forma bien plástica podría decirse que el ciudadano español que viaja más allá de nuestras fronteras, no lleva en su mochila un código penal con vocación de reprimir hechos cometidos allí donde tales conductas no han sido penalmente desvaloradas por el legislador del país de destino», determinó la Sala segunda del Supremo, en contra del criterio inicial de la Audiencia Nacional.
De acuerdo a las pesquisas de la Guardia Civil, esta compañía, «organizada como un perfecto grupo criminal», habría capturado de manera ilícita unas 3.500 toneladas de merluza negra desde 2006. Estas actuaciones le habrían reportado unos ingresos superiores a los 100 millones de euros.
Sin embargo, el Tribunal Supremo consideró que la pesca ilegal no es delito en aguas internacionales y que este caso no se trataba de piratería, terrorismo, tráfico de drogas, trata de personas o delitos contra la seguridad de la navegación marítima, por lo que no cabía aplicar el principio de territorialidad.
Además, el Alto Tribunal también precisó que «mal puede hablarse de una actividad de blanqueo de capitales si las ganancias no provienen de un delito». El Supremo absolvió así a una Vidal Armadores que acumuló multas por valor de 8,4 millones de euros del Ministerio de Agricultura y Pesca por infracciones administrativas relacionadas con pesca ilegal y gestión de embarcaciones como Kunlun, Songhua, Yongding y Tiantai, que estaban bajo el foco por sus actividades frente a las aguas de la Antártida.
La aventura eólica de la familia Vidal
Además de Vidal Armadores, el clan familiar también lleva las riendas de la promotora eólica Nieblagen, que a finales de diciembre recibió un nuevo varapalo de la Xunta de Galicia. El Diario Oficial de Galicia (DOG) constataba entonces el carpetazo de la Dirección Xeral de Enerxías Renovables e Cambio Climático a uno de los proyectos impulsados al abrigo del concurso eólico que la Xunta puso en marcha en 2010.
Se trataba de un parque eólico en O Vicedo (Lugo) impulsado por Nieblagen, cuyo expediente fue archivado. Manuel Antonio Vidal Pego, hijo de Antonio Vidal Suárez, llevó las riendas de Nieblagen entre los años 2016 y 2019 para, posteriormente, dar paso a su hermano Ángel, que ejercería como administrador único hasta que en 2024 dio el relevo a su hermana Belén.
La resolución cancelaba las garantías por importe de 60.000 euros depositadas tanto en agosto de 2011 como en febrero de 2020 para garantizar el cumplimiento de las obligaciones en el procedimiento de acceso y conexión a la red de distribución del parque eólico de Faro.