Atlas Urbano: Ferrol, a la cola en movilidad y consumo de agua, pero a la cabeza por baja contaminación acústica
Ferrol presenta luces y sombras en materia de sostenibilidad urbana, según la cuarta edición del Atlas Urbano de Sostenibilidad en Galicia, impulsado por Economía Digital; la ciudad lidera el consumo de agua y ocupa el último puesto en infraestructuras de movilidad sostenible, aunque destaca por registrar los niveles más bajos de contaminación acústica y una buena calidad del aire
Puerto deportivo de Ferrol. Wikipedia
Ferrol registra el mayor consumo doméstico de agua de Galicia y la menor dotación de infraestructuras para la movilidad sostenible, según la cuarta edición del Atlas Urbano de Sostenibilidad en Galicia. Sin embargo, el informe también sitúa a la urbe naval como la menos expuesta a la contaminación acústica del sistema urbano gallego y con unos niveles de calidad del aire alineados con los estándares europeos.
La ciudad menos poblada del sistema urbano gallego, presenta los registros más altos de consumo de agua. Según los datos del estudio, “el consumo doméstico de agua es, probablemente,el indicador más elocuente de eficiencia de recursos a escala municipal”. La ciudad coruñesa registra un total de 347,7 litros por habitante y día, un valor que supera ampliamente la media europea de 144 litros.

“La explicación está en que la red doméstica ferrolana es antigua y arrastra niveles de pérdida por fugas considerablemente superiores a la media gallega”. También influye en este consumo el tejido industrial militar y naval, principal motor productivo de la ciudad, que “mantiene conexiones de uso intensivo a la red municipal que el cómputo agregado». Además de ello, la eficiencia hídrica del parque inmobiliario y de los equipamientos públicos “figura entre las más bajas del sistema urbano gallego”.
En el lado opuesto a Ferrol está Pontevedra con 163 litros por habitante y día, que ofrece un dato más cercano al estándar europeo en “coherencia con un modelo ambiental urbano que ha hecho de la eficiencia ambiental de su política municipal”.
Otro de los indicadores analizados en el estudio relacionado con la eficiencia de recursos es el número de equipamientos de movilidad sostenible instalados en el término municipal. En concreto, esta variable está concebida como una aproximación de la apuesta material de cada ayuntamiento por modos de desplazamiento alternativos al vehículo privado motorizado como carriles bici segregados, aparcamientos seguros para bicicletas, puntos de recarga eléctrica, infraestructura peatonal específica, paradas y nodos del transporte público estructurado.

“El indicador contiene imperfecciones ya que no mide cobertura espacial efectiva, no discrimina la calidad de cada equipamiento, no recoge la conectividad del conjunto, y trata por igual una estación de bicicletas con cien anclajes que un punto de recarga eléctrica con dos cargadores. Su utilidad reside, no obstante, en que constituye la primera fotografía agregada disponible del esfuerzo material que cada ayuntamiento ha desplegado para reducir la dependencia urbana del vehículo privado motorizado”.
Ferrol, con 7 equipamientos, registra la cifra más baja del sistema en términos absolutos, incluso para una ciudad de su escala demográfica. El liderazgo en este ranking lo asume Vigo, con un total de 101 equipamientos, cifra con la que supera ampliamente al segundo clasificado, Santiago, que obtiene 68.
Inversión municipal en protección ambiental
Tal y como detalla el Atlas, la cantidad del presupuesto ordinario destinado por cada consistorio a proteger el medio ambiente urbano (lucha contra la contaminación acústica, lumínica o atmosférica) es un indicador que “establece las prioridades reales”. Aquellos que asignan recursos significativos a la protección ambiental están materialmente comprometidos con la causa.

Ferrol se sitúa junto a Santiago y Ourense en un grupo intermedio-bajo con cifras entre 156.000 y 384.000 euros, sustancialmente inferiores a las de las tres primeras, donde la inversión oscila entre los 1,95 millones de A Coruña y los 4,4 de Pontevedra.
Contaminación acústica y atmosférica
Ferrol es la urbe gallega con mejores niveles de contaminación acústica. El Atlas Urbano analiza los indicadores de ruido estandarizados por la Directiva Europea 2002/49/CE, norma marco en la que se establece, entre otros, el índice Lden, una medida sintética que pondera los niveles de ruido a lo largo de las 24 horas concediendo mayor peso a los tramos vespertino (+5 decibelios) y nocturno (+10 decibelios).

Ferrol, al igual que Pontevedra, mantiene valores nocturnos por debajo de 55 dB, en el intervalo que las guías sanitarias “consideran compatible con descanso saludable”.
En calidad del aire la ciudad también muestra unos resultados alineados con los estándares europeos. La contaminación atmosférica se mide mediante una batería de indicadores como el dióxido de nitrógeno (NO₂), partículas en suspensión gruesas (PM10) y finas (PM2,5), dióxido de azufre (SO₂), ozono troposférico (O₃) y monóxido de carbono (CO).
Los dos primeros guardan una especial importancia para la salud pública. El dióxido de nitrógeno es el gas resultante de la combustión a alta temperatura y permite conocer la cantidad de tráfico que circula por una determinada zona. Por su parte, las partículas en suspensión con un diámetro inferior a 2,5 micras, pueden llegar a atravesar la barrera alveolar y entrar en el torrente sanguíneo, provocando patologías cardiovasculares, respiratorias y neurológicas.

Ferrol registra un total de 6,1 microgramos por metro cúbico de aire (μg/m³) de PM2,5 y de 8,5 de NO₂, por debajo de la media europea
Cuarta edición
El Atlas Urbano de la Sostenibilidad en Galicia 2025, proyecto impulsado por Economía Digital Galicia, analiza la economía circular de las siete ciudades gallegas desde el enfoque del Monitoring Framework for Circular Economy de la Comisión Europea, que concibe la gestión de las urbes como el proceso metabólico de un organismo vivo, que importa recursos, los transforma mediante procesos internos y genera emisiones. En esta cuarta edición, ha contado con el apoyo de organismos y empresas como la Deputación da Coruña, Sogama, Espina, Reganosa, Exlabesa, Iberdrola, Ence y Veolia.