Atlas Urbano: Pontevedra es líder en inversión ambiental y calidad del aire, pero carece de músculo empresarial ‘verde’
El estudio impulsado por Economía Digital Galicia sitúa a Pontevedra con unos datos de partículas en suspensión finas (PM2,5) en el aire que “solo una parte de las ciudades europeas de tamaño medio pueden exhibir, y que la sitúa entre las urbes con mejor calidad del aire de toda la Península Ibérica”
Puentes sobre el río Lérez en la ciudad de Pontevedra EFE/Salvador Sas
Pontevedra lidera la inversión municipal en protección del medio ambiente, presenta algunos de los mejores indicadores de calidad del aire de la Península Ibérica y figura entre las urbes gallegas con mayores tasas de reciclaje. Son algunas de las conclusiones de la cuarta edición del Atlas Urbano de la Sostenibilidad en Galicia 2025 en el que también se identifica como asignatura pendiente la escasa presencia de empresas vinculadas a la economía circular.
Según los datos del estudio impulsado por Economía Digital Galicia, Pontevedra encabeza el listado de ciudades gallegas con mayor inversión municipal en protección ambiental con un total de 4,4 millones de euros, una cifra por encima de los 2,94 millones de Vigo y de los 1,95 millones de A Coruña. A mayor distancia se sitúan Santiago, Ferrol y Ourense, con 384.267, 367.370 y 156.590 euros, respectivamente

La inversión por habitante multiplica por cinco la de cualquier otra ciudad del sistema algo que, según explica el Atlas, “responde con probabilidad a una inversión concentrada en el ejercicio analizado más que a un esfuerzo presupuestario sostenido”.“El indicador es riguroso en lo que mide, pero debe leerse como una fotografía de una partida concreta en un ejercicio determinado”.
Con esa inversión de 4,4 millones de inversión, Pontevedra no solo encabeza el sistema gallego sino que lo hace “por márgenes considerables, al superar casi el 50% la inversión de Vigo y en más del doble la de A Coruña. También es más de diez veces las de las cuatro ciudades restantes con dato disponible. Lo que indica que Pontevedra no está ausente del compromiso ambiental, simplemente lo ejecuta por la vía presupuestaria”.
En el análisis de la inversión per cápita, con una población de 83.000 habitantes, muestra una inversión en protección ambiental de 53 euros, cifra muy por encima de los 11 euros de Vigo o los 8 de A Coruña. “La ciudad que mejor consume agua, la que mejor calidad del aire ofrece, la que ha pacificado el tráfico durante dos décadas, es también la que más invierte por habitante en protección ambiental”.
Recogida selectiva y tasa de reciclaje
Pontevedra dispone de una red formada por 461 contenedores para la recogida de papel y cartón y 491 destinados a envases ligeros. De media, cada habitante recicla al año cerca de 19 kilos de papel y cartón, 14,5 kilos de envases ligeros y 16 kilos de vidrio.
Estos registros sitúan a la ciudad en una posición intermedia, junto a Ferrol, Lugo y Ourense, dentro de una clasificación encabezada por Santiago de Compostela. La capital gallega alcanza los 26,6 kilos de envases ligeros y 26,3 kilos de papel y cartón recuperados por habitante, unas cifras que superan ampliamente las de Vigo, donde la aportación media se queda en 11,7 kilos de envases ligeros y 14,8 kilos de papel y cartón por persona.

En cuanto a la tasa de reciclaje – el porcentaje de residuos urbanos que efectivamente llega a valorizarse– la ciudad se sitúa en segunda posición con un 19,6%, solo superada por Santiago, que consigue un 21,2%. La tercera ciudad es Ferrol (13,6%), seguida de Vigo (13,4%) y Lugo y Ourense, con el 12,6%.
Calidad del aire
La contaminación atmosférica se mide con indicadores como el dióxido de nitrógeno (NO₂), dióxido de azufre (SO₂), partículas en suspensión gruesas (PM10) y finas (PM2,5), ozono troposférico (O₃) y monóxido de carbono (CO).
Según explica el Atlas, dos de ellos son especialmente relevantes para la salud pública. El primero es el dióxido de nitrógeno, gas resultante de la combustión a alta temperatura que permite conocer la cantidad de tráfico que circula por una determinada zona. El segundo es el de las partículas en suspensión finas con un diámetro inferior a 2,5 micras, que pueden llegar a atravesar la barrera alveolar y entrar en el torrente sanguíneo, provocando patologías cardiovasculares, respiratorias y neurológicas.

Pontevedra registra una cifra de 5,1 microgramos por metro cúbico de aire (μg/m³) en PM2,5, un dato que “solo una parte de las ciudades europeas de tamaño medio pueden exhibir, y que la sitúa entre las urbes con mejor calidad del aire de toda la Península Ibérica”. La explicación a estos resultados se encontraría en su modelo urbano. “La pacificación del tráfico durante dos décadas ha producido, como consecuencia material, un aire significativamente más limpio”.
Empresas ‘verdes’
Uno de los puntos en los que la ciudad manifiesta una mayor debilidad es el tejido empresarial circular, es decir, compañías dedicadas a la valorización de residuos, a la gestión del agua, a la generación de energía renovable, a la descontaminación, a la economía azul, a los servicios ambientales en sentido amplio.
Tal y como explica el Atlas, sin estas empresas no hay cierre efectivo del ciclo de materiales. “No hay capacidad endógena de innovación, de generación de empleo cualificado vinculado a la transición ecológica y, en última instancia, para que la ciudad capture parte del valor económico que la economía circular está generando”.
Pontevedra suma un total de 11 empresas del sector, una cifra muy lejos de las 87 de A Coruña, las 83 de Vigo o las 64 de Ourense. En cuarta posición se sitúa Santiago (53) y en quinta Lugo (45). Cierra el listado Ferrol con 6.
“Con apenas 11 empresas, la ciudad acredita un tejido circular privado muy reducido. Esa configuración, que en una ciudad pequeña puede resultar funcionalmente eficiente, plantea sin embargo una vulnerabilidad estructural, ya que un tejido empresarial verde más robusto sería una garantía de continuidad del modelo”.
Cuarta edición del Atlas Urbano
El Atlas Urbano de la Sostenibilidad en Galicia 2025, proyecto impulsado por Economía Digital Galicia, analiza la economía circular de las urbes gallegas desde el enfoque del Monitoring Framework for Circular Economy de la Comisión Europea, que concibe la gestión de las ciudades como el proceso metabólico de un organismo vivo, que importa recursos, los transforma mediante procesos internos y genera emisiones. En esta cuarta edición, ha contado con el apoyo de organismos y empresas como la Deputación da Coruña, Sogama, Espina, Reganosa, Exlabesa, Iberdrola, Ence y Veolia.