Regreso a la vieja normalidad: crónica de una verbena en plena pandemia

Seis localidades celebraron este sábado verbenas a modo de prueba para la recuperación de las fiestas en un contexto de pandemia: “Esto saldrá bien si somos responsables”

Prueba piloto de verbenas en Marín (Pontevedra) con la orquesta Marbella - Beatriz Ciscar

Prueba piloto de verbenas en Marín (Pontevedra) con la orquesta Marbella – Beatriz Ciscar

Una hora y media antes de empezar la verbena, el aparcamiento de la Plaza de España, abrió las puertas bajo estrictas medidas de seguridad. La primera prueba era evitar una aglomeración para aparcar. Después, dos horas de música con la orquesta Marbella respetando la distancia y con la mascarilla puesta.

Para la prueba piloto de Marín (Pontevedra) se repartieron un millar de entradas que se agotaron el mismo día. Para poder acceder a la primera fiesta tras más de un año de pandemia por coronavirus era necesario presentar el ticket en el punto de control. Desde allí, el personal de la organización acompañaba a los asistentes a la parcela asignada, una de las 167 en las que se repartió el espacio con seis personas cada una. Verbena sí, pero de las de la pandemia.

En una de las parcelas se reunían tres matrimonios de Marín, parejas “amigas de toda la vida”. «Esto saldrá bien si somos responsables, si tenemos sentidiño; depende más de nosotros que de otra cosa», decía uno de los hombres.

Igual que en la localidad pontevedresa, Galicia celebraba pruebas piloto en otros seis municipios: Arteixo, Noia (A Coruña); Tomiño (Pontevedra); O Carballiño (Ourense); y Mondoñedo (Lugo). El objetivo es consolidar un protocolo para que este tipo de celebraciones se pueda llevar a cabo durante el verano ahora que la vacunación mitiga el riesgo de nuevos brotes de Covid.

«La gente tiene muchas ganas, de hecho se están animando a pesar del clima, y creemos que van a ser responsables. Espero que sirva de termómetro para seguir celebrando este tipo de eventos este verano», decía la alcaldesa de Marín, María Ramallo,

Con lluvia y sin reggaetón

La primera verbena de la pandemia fue con lluvia. Asistieron 780 personas, prácticamente el aforo completo y allí permanecieron a pesar del clima.  «Llevamos dos años encerradas y ya necesitábamos venir a una de estas, aunque fuese por nuestra salud mental», decían dos chicas, una de Ourense y otra de Pontevedra, para quienes la lluvia no es una excusa válida para no ir a una fiesta en Galicia.

Cumbias, merengues y pasodobles sonaban en Marín ante una orquesta que, como reconoció durante la actuación, no esperaba la presencia de tanta gente joven. “¿Ni un reggaetón?” Ni un reggaetón.

Las nuevas verbenas se parecen a las viejas. Los espectadores de más edad fueron abandonando el recinto a medida que Marbella dejaba los pasodobles y las rancheras y se centraba en cumbias y merengues; la orquesta repartió además saludos entre el público y miembros de la administración –que en esta ocasión representaban el papel de las ‘comisiones de fiestas’ de la etapa pre-covid–, y hasta le dedicó una canción a Carolina, una joven de Marín que este sábado cumplía años.

El público iluminó el aparcamiento de la Plaza de España con las linternas de sus teléfonos móviles y hasta con alguna conga, siempre dentro de las parcelas delimitadas, algunas de ellas con niños para los que la prueba de este sábado era su primera verbena.

«Sabéis que tenéis a las mejores orquestas del mundo. Si nos dais tiempo, volveremos con más fuerza«, decía en la despedida uno de los cantantes de Marbella, Fernando Bouza.

«Lo único que pedimos es que nos dejen trabajar»

«La verbena es viable, y hoy se ha demostrado. Entendemos que en esta nueva situación hay que adaptar los formatos, ya no es posible una fiesta como la entendíamos antes, pero estamos dispuestos. Lo único que pedimos es que nos dejen trabajar», explicó el director de Gaiás Eventos, Víctor Rodríguez.

Y entre la alegría de volver al escenario, una dosis de realidad: «El sector está prácticamente cao ahora mismo, hay gente muy desesperada, arruinada. Y es por eso que espero que las pruebas piloto funcionen y se empiece a contratar ya este año. Hay comisiones que quieren esperar al verano que viene, pero eso es vivir en Matrix. La realidad es otra: no puedes contratar el año que viene algo que, a este paso, no va a existir, y en algunos casos ya no existe, este año», advirtió Rodríguez.