Sánchez equipara el cambio en Galicia con la caída de Feijóo en Génova

El líder del PP apela al voto útil para que "el nacionalismo no llegue a esta tierra" y augura "fractura social" y "fuga de inversiones" si Alfonso Rueda no mantiene la Xunta

Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo protagonizaron varios actos en Galicia en el cierre de campaña

Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo protagonizaron varios actos en Galicia en el cierre de campaña

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp

La campaña de las elecciones gallegas y, previsiblemente, los resultados que deparen las urnas este domingo, se interpretan en dos planos: uno es el que confronta el modelo del PP con la propuesta del BNG; y el otro es la transferencia de la disputa en el Congreso a Galicia, reforzada por el desembarco de ministros y del propio Pedro Sánchez, así como por la presencia casi permanente de Alberto Núñez Feijóo.

El presidente del Gobierno quiso ver en los comicios una oportunidad de oro para asestar un golpe mortal al líder de la oposición y esta idea, que necesita inevitablemente de un éxito histórico del Ana Pontón, sobrevoló toda su intervención en el cierre de campaña, un mitin en Santiago que reunión a unas 1.500 personas. «El pasado 23 de julio… El próximo domingo… Los dos a la oposición, porque la caída de Rueda y de Feijóo es como el cambio en Galicia, imparable«, llegó a proclamar Sánchez ante un auditorio que reunió a los alcaldes de Vigo y A Coruña, Abel Caballero e Inés Rey, a los presidentes de las diputaciones de A Coruña y Lugo, Valentín González Formoso y José Tomé; y al secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, entre otros.

Pese a los malos augurios de las encuestas, Sánchez se ha volcado en su apoyo a José Ramón Gómez Besteiro, que planteó buena parte de su campaña en esa sintonía con el Ejecutivo central y en las posibilidades que abriría esa alianza si llega a la Xunta. Este viernes, Sánchez también apeló a esa «conexión directa». «Necesitamos alinear nuestros objetivos. Necesitamos tener gobiernos, tanto en la Xunta como en España, que se centren en lo importante. Y para eso necesitamos que haya un gobierno presidido por un socialista», dijo Sánchez, argumentando que sería la mejor noticia para Galicia poder contar con dos presidentes socialistas y dos gobiernos progresistas. «Uno en Galicia y otro en España, con José Ramón Gómez de Besteiro en Galicia y conmigo al frente del gobierno de España», proclamó.

El giro de los indultos y la amnistía

Una de las mutaciones más llamativas acaecidas en la campaña de las elecciones gallegas es la vinculada a los acuerdos del PSOE con los partidos independentistas y la amnistía. Estaba llamada a protagonizar buena parte del relato del PP y, de hecho, Alfonso Rueda la utilizó recurrentemente en la primera semana de campaña y antes de que esta empezara para agitar una supuesta discriminación a Galicia y una ruptura de la igualdad entre los españoles, alineándose con el discurso de Génova. En el propio debate de CRTVG, el único al que asistió, advirtió sobre lo que costaría a cada gallego la condonación de deuda a Cataluña, alertando de que incluso los bebés tendrían que pagarla.

Después de que el PP filtrara a varios medios de comunicación que estaría dispuesto a un indulto condicionado para Carles Puigdemont, el asunto pasó a un segundo plano en la agenda de los populares gallegos, pero emergió con fuerza en el argumentario de los socialistas. En su última visita de campaña a Galicia, Sánchez repasó las negociaciones del equipo de Feijóo con los independentistas y llamó a votar al PSOE el domingo para «derrotar a la mentira» en las urnas.

También se refirió el presidente del Gobierno a las pasadas generales, recordando que «medio millón de gallegos» acudieron el 23 de julio a votar al Partido Socialista. «Medio millón de gallegos gracias a los que hoy tenemos un gobierno progresista», afirmó, para señalar que si esas personas votan el próximo domingo al PSOE habrá un gobierno en Galicia como el que hay en España, «centrado en el empleo, las conquistas sociales y la convivencia».

Feijóo agita el ‘procés’ gallego

El PP se dio dos baños de masas en el cierre de campaña. Uno en el Palexco de A Coruña, desbordando el aforo, y otro en el fin de fiesta en el Pavillón de Os Remedios de Ourense. Feijóo compareció en el primero con discurso enérgico, muy enfocado a la movilización de los suyos, augurando todas las desdichas si Alfonso Rueda no llega a la Xunta. «Entre todos diremos a los españoles que hay un pueblo de pie, que no le tiene miedo a nada, que quiere seguir viviendo juntos y que somos gallegos y españoles. Si los gallegos quieren una Galicia unida solo hay una papeleta. Solo votando al PP ganará el PP. Que no nos engañen», proclamó el que fue presidente del Gobierno gallego durante 13 años.

Feijóo se mostró optimista, dijo que esa tarde de viernes veía «más presidente que nunca» a Alfonso Rueda y que era toda una garantía porque tiene más experiencia que él cuando ganó en 2009, por lo que pronosticó que hará las cosas mejor. «Hay muchas razones para estar ilusionados y esperanzados. Solo la división del voto o el exceso de confianza puede frustrar nuestra ilusión. Si votamos el domingo al PP os aseguro que esta Galicia seguirá funcionando a más revoluciones, que seguirá marcando la pauta de la política autonómica en toda España, que hablará con fuerza de lo que piensa del Gobierno de Sánchez», continuó.

Los socialistas se quedarán en casa

El optimismo de Feijóo, al parecer, se fundamenta en que la subida del BNG es a costa del hundimiento del PSOE. Es una consigna que se repite en los mentideros populares cuando observan los trackings diarios. «Muchos votantes socialistas se van a quedar en casa porque no quieren un Gobierno presidido por el separatismo. Solo dependemos de nosotros mismos. Lo que hagan los demás es secundario. Si vamos unidos, os puedo asegurar que ganamos seguro», insistió el presidente del PP.

Como movilizar a tus votantes y desmovilizar a los otros parece un buen plan, Feijóo continuó por la misma senda. «No hay más partidos. Este domingo se juegan los próximos cuatro años». Y, claro está, no son unas elecciones más. Nunca lo son y esta vez tampoco, porque ya no van de elegir a un partido u otro, según Feijóo, sino «de lo que entendemos por Galicia y por España, de separatismo o de estar juntos». «Estas elecciones van de dejar que una ideología decida lo que tenemos que hacer, lo que tenemos que decir, lo que tenemos que hablar, lo que tenemos que pensar. Eso es la anulación de la persona», sentenció.

Tras criticar al PSOE por ser un «telonero» del BNG en esta campaña, Feijóo auguró que con un Ejecutivo de Ana Pontón Galicia pasará a ser «irrelevante» en las prioridades del Gobierno central.

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp

Deja una respuesta