Cientoocho, por el buen camino

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C / Girona, 108 www.cientoocho.es 93-250-73-03

20 de junio de 2014 (10:24 CET)

Aún no hace un año que abrió sus puertas este pequeño restaurante de cocina cuidada y de una inspiración abierta, aunque con algunas incrustaciones castellanas, de Soria concretamente. Está situado en la calle Girona, justo al lado del mercado de la Concepción, y, como su propio nombre indica, en el número 108.

Su decoración recuerda a un bar moderno, lo que quizá no liga mucho con lo que sería un restaurante clásico, sino más bien con esa vocación que ahora tienen la mayoría de los establecimientos de aprovechar todas las horas del día con tapas y copas. 

Y el gin tonic

La clientela es variopinta. Desde algún turista --el Cientoocho ya aparece en ciertas guías-- a grupos de amigos y gentes de empresas próximas. Por las noches, abunda el tipo de cliente que prefiere tomar un digestivo o un gin tonic en el mismo lugar de la cena para evitar desplazamientos. La carta es más amplia de lo que podrían sugerir las dimensiones del local, que tiene una capacidad máxima de una treintena de personas. En mi primera visita, un viernes, el comedor estaba casi lleno. En la segunda, un martes, estuve sola.


El primer día me pusieron unos torreznos de aperitivo. Los hacen bien y podrían figurar en el ranking barcelonés de este platillo colesterólico que desde mi punto de vista encabezaría La Llave, seguido de Tomax. El segundo día, como iba sola, me ofrecieron unas olivas. En los dos casos tomé de aperitivo una caña Moritz correctamente tirada.

Los entrantes son una buena representación de la cocina de la casa. Desde el tataki de atún al salmorejo, pasando por el pisto con huevo escalfado y salsa holandesa y por una ensalada de bacalao confitado con naranja, almendras y tomate asado. En los segundos, el canelón crujiente relleno de rabo de toro, las chuletillas de lechal soriano al carbón y el chuletón a la brasa troceado.Tienen una ensaladilla rusa --ensalada Cientoocho-- bastante más lograda que algunas de la ciudad de las que tanto presumen sus autores. Las croquetas de jamón con hojas de menta son muy buenas, además de originales.


Las alcachofas


El plato estrella, sin duda, son las alcachofas a la plancha, previamente hervidas y sazonadas con sal negra, aceite y pimienta. No sé qué truco emplean para que les queden tan blancas. Sensacionales. Entre los segundos, destacaría los chipirones en su tinta rellenos de frutos secos y el centro de lomo de ternera de Girona a la brasa. En mi primera visita tomé merluza rellena de jamón que no acabó de encajarme. La carta de vinos es muy contenida. La mayoría son del grupo Torres. Los dos días tomé copas de Pazo das Bruixas a 2,5 el trago. Y de café Tarrazú, un buen producto. Comer a la carta, sin postre, sale por unos 30 euros de media.
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