Estreno en el Windsor

stop

El restaurante organizó una fiesta de primavera para inaugurar su nueva imagen

Joan Junyent y Xavier Trias

24 de mayo de 2013 (12:05 CET)

Nuevo envoltorio con idéntico contenido. Esta ha sido la filosofía que ha presidido la reciente actualización del restaurante Windsor, uno de los referentes de la cocina catalana en Barcelona, que coincidiendo con la entrada en la propiedad de Joan Junyent, director y jefe de sala durante los últimos 15 años, ha reformado su espacio. Ha abierto una nueva terraza al aire libre y ha ampliado la oferta con una carta de tapas.

Hubo gran soiré de inauguración con políticos, empresarios, destacados personajes de la sociedad civil y amigos de la casa. A las 21.30 horas el restaurante ya estaba desbordado. Vimos al alcalde Xavier Trias; al director de Turismo, Pere Durán; al Dr. Bonaventura Clotet; al cónsul de Italia Daniel Périco y al editor Jaume Vallcorba.

También asistieron los arquitectos Carlos Ferrater, Jordi Garcés, Miquel Espinet y Norman Cinamón; el fotógrafo Manuel Outomuro; la presidenta del Orfeó Català, Mariona Carulla; la gerente de la Fundación Sunyol, Margarita Ruiz, o los empresarios Mario Rotllán, José Martínez, David Castellón, Jordi Clos, Eusebio Díaz Morera y Marta Ventós.

Además, asistieron las diseñadoras M.Luisa del Valle, Pilar Garrigosa, Estrella Archs; las “curators” Gloria Moure y Rosa Martínez, y hasta más de 350 invitados que, aunque apretujados, saborearon con gusto las deliciosas tapas elaboradas por Carlos Alconchel, el joven chef de la casa.




Croquetas, patatas bravas, vieiras, risotto, canelón de pie de cerdo, tartar de solomillo y cazuelitas varias que, a partir de ahora, se unen a formato estándar de los menús de mediodía y de una comida a la carta.

El Windsor mantiene el empaque modernista y la discreción --hay salones privados-- del majestuoso piso principal de la vivienda del Eixample en la que se ubica. Pero ha substituido el clasicismo de su anterior época por una elegancia contemporánea. La interiorista Sandra Torruella ha sido quien se ha encargado de llevar a cabo la actualización. Entre las novedades, la terraza exterior para comer al sol y cenar al aire libre en verano, o tomar allí los postres y terminar la comida con un 'café, copa y puro'.

“El reto era cambiar la imagen del restaurante, manteniendo el mismo nivel gastronómico e idéntico nivel de servicio. Creo que lo hemos conseguido, mi cocina se entenderá ahora mejor en este ambiente más contemporáneo”, dice Joan Junyent.

Sabe muy bien de qué habla. Lleva en el Windsor desde los 23 años y acaba de cumplir los 40. Su historia y también su escuela, se asemeja mucho a la de José Monje en Vía Véneto. Como Monje, Junyet entró a trabajar en el restaurante de camarero. Nueve meses más tarde, recibió el encargo de dirigir la sala, y antes de cumplir su primer año como maître fue nombrado director.

“Estaba a gusto, pero necesitaba encontrarme más libre para hacer los cambios que deseaba”, asegura. El pasado mes de septiembre se lio la manta a la cabeza y se convirtió en copropietario del Windsor, al 50%, con un socio capitalista del ramo de la construcción. Siete meses más tarde, con el restaurante totalmente renovado, Junyent, siente la satisfacción de estar en su mejor momento. “Mi apuesta para el futuro es mantener el modelo e impulsarlo con más fuerza que nunca”, dice.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad