La Farga, el mujerío

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C/ Beethoven, 11 www.fargabarcelona.com 93-240-20-44

15 de marzo de 2013 (12:04 CET)

Los restaurantes de La Farga registran la mayor presencia de mujeres por metro cuadrado de Barcelona. En todos ellos se las puede ver incluso comiendo solas, algo que no es frecuente en la ciudad. Supongo que el hecho de que se trate de cafeterías de mañana y tarde que se transforman en comedores al mediodía y por la noche es lo que les da un rango peculiarmente femenino.

El grupo tiene tres locales con el mismo nombre situados en la Gran Vía, Diagonal y en la calle Beethoven; además del Delicato, en Rambla de Catalunya, aunque este último tiene una orientación más turística. La fórmula de los tres primeros es idéntica: pastelería con servicio de bar devenida en restaurante de aire burgués y elegante a precios aceptables. Compiten muy bien con la oferta que les rodea.


El menú


La propuesta para el mediodía es básicamente de menú. En la mayoría de las mesas, solo agua. Cada local tiene un menú diferente y a un precio ascendente, según su situación geográfica. El de Gran Vía es de 15 euros, frente a los 18 de la Diagonal y los 20,5 del de Beethoven. Hay que decir que aunque esa es la filosofía, no siempre se cumple. El día que hice mi visita para redactar esta nota, primero pasé por el de Diagonal, donde costaba 23,40, y luego por el de Beethoven, a 20,50.

Si me quedé en este último no fue porque resultara más barato, sino porque es mucho más cómodo y diría que también está más ordenado. El de Diagonal tiene dos plantas, y mientras que las mesas del altillo están suficientemente distanciadas, las del comedor principal, en la planta baja, recuerdan un salón parisino, con un aprovechamiento del espacio propio de milla de oro y donde puedes seguir sin problemas las conversaciones de los vecinos. También es cierto que aquí hay mucho más trasiego de clientela que en los otros dos.

Desde mi punto de vista, el de Diagonal gana en la terraza –en los tres casos, muy bien montadas-, porque está en la parte de atrás del edificio, en el tramo de la calle Córcega que va desde Rambla de Catalunya a la Diagonal, un espacio tranquilo en medio del bullicio de la ciudad. Un lugar recomendable en primavera y verano.

Gente bien

Otra de las características de los Farga es que son sitios “bien”, destino de cierto pijerío ciudadano. Es difícil que no encuentres una cara conocida del mundo de la empresa o del famoseo. En el de Beethoven se ven desde personajes que pasan por la cercana Catalunya Ràdio a empresarios como Salvador Alemany, de Abertis, o fortunas como Tita Cervera. En el de Diagonal, ejecutivos de toda la ciudad, porque queda a media distancia entre las oficinas de ambos extremos de Barcelona; y también de la Cámara de Comercio, muy cercana; de la Diputación, que está justo al lado; y de las consellerías del Palau Robert.

Por los 20,5 euros del menú de Beethoven, que no incluía la copa de vino, de las tres posibilidades de primero opté por unos macarrones con carne picada, correctos, y de las tres propuestas de segundo, la tempura de pollo con soja, bien. Una relación calidad/precio que consigue el aprobado, si más historia, con un servicio muy amable y eficaz. La oferta de vinos es clásica, pensada para una clientela no muy exigente en ese capítulo. Cerveza de barril tirada correctamente y el café, Unic, estupendo y bien servido.

Los restaurantes son desde 1993 una división del grupo La Farga, que incluye la cadena de heladerías Farggi, servicio de catering, elaboración de productos para establecimientos de restauración –los inicios del negocio- y la fabricación de helados. En el 2008, adquirió la planta que Unilever tenía en Poblenou y que se disponía a cerrar, lo que permitió salvar casi un tercio de la plantilla.
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