La inversión en vinos mejora con los años

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La demanda de los países emergentes dispara el precio de los vinos de lujo

Botellas de Pingus en Vila Viniteca. Arduino Vannucchi

23 de enero de 2013 (19:26 CET)

Ante la crisis de los mercados financieros, los inversores buscan alternativas que ofrezcan la rentabilidad que no encuentran en otros activos. Uno de ellos es el del vino, un mercado que está creciendo impulsado por la demanda de los países emergentes y que promete ofrecer atractivas rentabilidades a largo plazo.

En los últimos 15 años los grandes vinos se han convertido en objeto de deseo, un bien escaso, símbolo de status y buen gusto, que ha disparado su precio en un 200%. Mientras que la bolsa se tambaleaba, el vino no produjo en ningún momento rentabilidades negativas, dando un mínimo del 5% anual. Pero aunque los retornos pueden ser muy interesantes, no es un negocio apto para aficionados. Hay que saber elegir bien y pagar el precio correcto.

Mucha especulación

“Con el vino ha habido una especulación muy fuerte", dice el enólogo Quim Vila. "Durante los últimos 30 años, Burdeos ha sido una buena inversión, la cosecha del 2009 marcó un récord histórico, pero el año pasado los precios se frenaron, y para el 2013 se prevé que aún bajen más. Sin embargo, los grandes vinos españoles mantendrán su precio porque, a pesar de la crisis del mercado interno, crece el interés de los restaurantes de todo el mundo por estos vinos, buenísimos, nuestros. Dentro de cinco años, cuando se descubran definitivamente, no habrá suficientes botellas para abastecer la demanda mundial y los vinos españoles subirán de precio”.

Son las predicciones de Quim Vila, toda una autoridad en el ámbito del vino. Su empresa, Vila Viniteca (Agullers, 7 Barcelona), es una de las distribuidoras más importantes de Europa, representa en exclusiva a más de 200 bodegas de todo el mundo.

Entre las 7.500 referencias de su catálogo abundan botellas de más de 1.000 euros y verdaderas joyas como un Alvaro Palacios L´Ermita de 1995 (18L) a 11.900 euros, un Pingus cosecha 2005 (6L) a 11.959 euros, o incluso un Romanée – Conti de 1999 a 15.200 euros. “El límite lo pone siempre el mercado – dice Quim Vila – y en los últimos años han aparecido nuevos compradores, principalmente rusos y asiáticos, dispuestos a pagar estos precios, por lo que los vinos de élite se han disparado”.

Fuertes revalorizaciones

Para demostrarlo no hay más que ver la evolución que ha habido en los de su tienda: las botellas de Vega Sicilia cosecha de 1968 que compró a 60€ valen actualmente cerca de 900€, las del Clos Erasmus de los años 2004-2005 por las que pagó 99€ se han revalorizado hasta los 1.275 €. Incrementos similares han visto otras referencias del país como Pingus o L´Ermita.

“La clave está en comprar en el momento adecuado”, afirma Vila. “Si lo adquieres en avanzada, te aseguras unas botellas, las compras más barato y su potencial para obtener beneficio es el máximo”.
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