Intrigas palaciegas en el Vaticano

El Papa Francisco desautoriza a Benedicto XVI y puede abrir un cisma en la Iglesia. ¿Quizá busca un tapado que pueda llegar a sustituirle?

Resulta que el Papa Francisco ha publicado un Motu Proprio –una documento o decreto, que suele acompañarse de una carta apostólica explicativa, con carácter de ley que ordena o modifica alguna norma de la constitución apostólica que rige el funcionamiento de la Iglesia Católica– que recrudecerá la lucha intestina que se percibe en el Vaticano y entre los creyentes al tiempo que revitalizará la crítica de la intelectualidad. Todo ello, con el telón de fondo del populismo del Papa Francisco. Marejada en el Vaticano.  

Lucha de Papas

El Sumo Pontífice, en Traditionis Custodes (16/7/2021), deroga el Motu Proprio (2007) de Benedicto XVI –el Papa emérito: ¿lucha de Papas?– que restablecía la liturgia tradicional –en pocas palabras, la misa– anterior al Concilio Vaticano II. Concretando: Francisco prohíbe la misa en latín y de espaldas a los fieles. O lo que es lo mismo: la misa ha de celebrarse en lengua vernácula y de cara a los fieles.

El Papa Francisco desautoriza con dureza a su predecesor Benedicto XVI –Joseph Ratzinger– aduciendo que la recuperación de la tradición litúrgica impulsada por el Papa emérito ha sido aprovechada para “aumentar las distancias, endurecer las diferencias y construir oposiciones que hieren a la Iglesia y dificultan su progreso, exponiéndola al riesgo de la división”.

Sigue la contundencia de Francisco contra Benedicto XVI: “Tomo la firme decisión de derogar todas las normas, instrucciones, concesiones y costumbres anteriores al presente Motu Proprio, y de considerar los libros litúrgicos promulgados por los Santos Pontífices Pablo VI y Juan Pablo II, en conformidad con los decretos del Concilio Vaticano II, como única expresión de la lex orandi del Rito Romano”.

Santo politiqueo

¿Qué ocurre en el Vaticano? Politiqueo e intrigas palaciegas. Estamos asistiendo a la lucha subterránea entre el Benedicto XVI que quiere la cohabitación y convivencia de los ritos antiguos y modernos y el Francisco que no tolera ninguna disidencia al entender que ello podría conducir al cisma.

Pero hay más si tenemos en cuenta que el Motu Proprio de Francisco viene precedido de la renuncia/cese del cardenal Robert Sarah –opositor de Francisco– como Prefecto para la Congregación del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. El detalle: Robert Sarah pertenece a la ultraderecha vaticana contraria a la educación laica, la ideología de género, la homosexualidad, el aborto y la eutanasia.

Ambos movimientos –la desautorización de Benedicto XVI y la destitución de Robert Sarah– formarían parte de una maniobra “progresista” contra la derecha y ultraderecha vaticana. ¿Una intriga palaciega que busca remodelar la correlación de fuerzas cardenalicias ante un hipotético Conclave? ¿Quizá el Papa Francisco busca un suplente o tapado que pueda llegar a sustituirlo? ¿Existe alguna relación o correlación entre el Motu Proprio y la salida del Papa Francisco del Policlínico Gemelli?

En cualquier caso, el Motu Proprio litúrgico del Papa Francisco está generando problemas a la Iglesia y al Vaticano. Por varias razones:

Porque decepciona a un número creciente de creyentes que prefieren la liturgia preconciliar del Vaticano II al entender que el latín es la lengua de comunicación por excelencia que transmite el sentido de lo sagrado y permite la comunión del creyente con el Misterio de Cristo. Unos creyentes convencidos de que el Papa Francisco rompe con el rito cristiano.  

El Papa Francisco da misa en el Vaticano. EFE

Porque la prohibición –salvo contadas excepciones sometidas a la obtención de permiso por parte del obispo– de la misa en latín y de espaldas a los fieles refuerza –contrariamente a lo que parece creer el Papa Francisco– la hipotética aparición de un cisma que reivindique los orígenes, o la pureza, de una Iglesia que hoy ya habría caído en la trivialidad mundana y el populismo.

Porque, la politización de la liturgia, o la liturgia como punta de lanza de determinados intereses políticos y personales –así lo entiende una parte importante de cardenales, obispos, sacerdotes y fieles– genera anticuerpos contra el Obispo de Roma y su “programa” que facilitaría una división o cisma en pro de la “verdadera Iglesia”. 

El indulto de Agatha Christie

El Motu Proprio del Papa Francisco ha reactivado, ipso facto, el denominado manifiesto El pedido al Papa Pablo VI (1971, conocido popularmente como El indulto de Agatha Christie. Los intelectuales toman la palabra).

[Los intelectuales están] a la vanguardia, allí donde es necesario el reconocimiento del valor de la tradición, y son los primeros en dar la voz de alarma cuando ella es amenazada…  el rito en cuestión [la misa], en su magnífico texto latino, ha inspirado una pléyade de logros artísticos invalorables…  el rito pertenece a la cultura universal, tanto como a los hombres de Iglesia y a los cristianos formales. En la civilización materialista y tecnocrática de hoy con su creciente amenaza para la mente y el espíritu en su expresión creativa original –la palabra– parece especialmente inhumano privar al hombre de formas verbales que han alcanzado su más excelsa manifestación”.

Los intelectuales –entre otros: Agatha Christie, Kenneth Clark, Cyril Connolly, Robert Graves, Graham Greene, Yehudi Menuhin, Iris Murdoch, Jorge Luis Borges, Giorgio De Chirico, Julien Green, Jacques Maritain, Eugenio Montale, François Mauriac, Evelyn Waugh, Maria Zambrano, Gabriel Marcel, Salvador De Madariaga o Giorgio Bassani– “quieren llamar la atención de la Santa Sede sobre la apabullante responsabilidad en la que incurriría en la historia del espíritu humano si se negara a permitir la subsistencia de la Misa Tradicional, incluso aunque esta subsistencia tuviera lugar junto con otras formas litúrgicas”.

Unos intelectuales de otra generación –la mayoría agnósticos, por cierto– cuyo mensaje está cobrando nueva actualidad.      

Licenciado en Filosofía y Letras. Ensayista, articulista, columnista, comentarista y crítico de libros
Miquel Porta Perales