La responsabilidad de los ganadores

Los ganadores del 14-F tienen ante sí el reto de formar gobierno cuanto antes para poder responder a la pandemia

El vicepresidente del Govern en funciones de presidente y candidato de ERC a la Generalitat, Pere Aragonès, durante una intervención ante la diputación permanente del Parlament, el 20 de enero de 2021 | EFE/QG
El vicepresidente del Govern en funciones de presidente y candidato de ERC a la Generalitat, Pere Aragonès, durante una intervención ante la diputación permanente del Parlament, el 20 de enero de 2021 | EFE/QG

Los resultados de las elecciones catalanas permiten constatar que ha sido posible celebrarlas y que el Gobierno de la Generalitat pretendía desconvocarlas en base a su interés político.

También permiten constatar que el partido de la abstención ha conseguido un gran resultado; algo que debería alertar al independentismo y advertirle que, mientras va construyendo la república, los ciudadanos abandonan participar en ella, incluso dejando de votar.

Estas lecturas, entre otras que se puedan hacer, son menos relevantes que percibir que Cataluña necesita urgentemente un nuevo gobierno que ponga en marcha la legislatura de la recuperación económica.

Los ganadores de estas elecciones tienen ante sí el reto de formar gobierno cuanto antes para poder responder a la situación provocada por la Covid-19.

Los ajustados resultados van a tentar a los partidos políticos con capacidad de formar una mayoría de gobierno a dilatar su formación, como estrategia deducida de sus cálculos políticos.

Esta tentación estratégica de evitar agilizar los pactos para formar gobierno no será bien vista por los ciudadanos que los votaron y será difícil argumentar una justificación convincente.

La responsabilidad debe primar sobre las convicciones

En un momento donde los fondos de recuperación europeos requieren que se presenten sólidos proyectos empresariales, que debe acelerarse el plan de vacunación y que es necesario dar respuesta a los sectores económicos más afectados por las restricciones de movilidad, será complicado aceptar que los partidos ganadores retrasen el inicio de la legislatura por intereses de partido.

La responsabilidad debe primar sobre las convicciones, si se busca dar una respuesta eficiente a la crisis sanitaria.

En los próximos días, los partidos con la responsabilidad de formar gobierno pueden tener la tentación de tomar el camino de hacer ese tipo de política que tan poco útil resulta a los ciudadanos, basada en calcular cómo ganar espacios de poder.

Para ello, se inclinarán a crear escenarios de crisis para conseguir más cargos políticos e influencias, con lo que se perderá tiempo para gobernar la crisis sanitaria y económica.

Esta actitud política debería evitarse porque los catalanes han votado por un nuevo gobierno capaz de dar seguridad, estabilidad y confianza a los ciudadanos. La nueva legislatura tiene un claro mandato: salir de la crisis económica.