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Juan Roig, el dueño de Mercadona, dona su salario íntegro por tercer año consecutivo
El presidente de Mercadona refuerza su compromiso social al destinar 12 millones de euros a iniciativas de impacto económico y comunitario por tercer año consecutivo
El presidente de Mercadona refuerza su compromiso social al destinar 12 millones de euros a iniciativas de impacto económico y comunitario por tercer año consecutivo
El presidente de Mercadona, Juan Roig, ha vuelto a situarse en el centro del debate económico y social tras conocerse que ha donado íntegramente su salario por tercer año consecutivo. La decisión, que afecta a una retribución bruta de 12 millones de euros correspondiente a 2025, refuerza una estrategia empresarial que combina rentabilidad con reinversión social y que define buena parte del modelo del gigante valenciano de la distribución.
Un gesto sostenido en el tiempo
No se trata de una acción puntual ni simbólica. Juan Roig lleva tres ejercicios consecutivos renunciando a su salario neto, que tras impuestos se sitúa en torno a 5,5 millones de euros.
Este gesto, lejos de interpretarse como una simple acción de responsabilidad social corporativa, responde a una filosofía empresarial consolidada. El empresario destina estos ingresos a iniciativas vinculadas a la sociedad, el emprendimiento y el desarrollo económico, integradas dentro de su conocido “Proyecto Legado”.
La reiteración de esta práctica subraya una idea clave: no es una donación aislada, sino una política estructural dentro de su forma de entender la empresa.
Más allá del sueldo: dividendos y reinversión
La donación del salario no es el único elemento relevante. A esta cantidad se suma la reinversión de parte de los dividendos generados por Mercadona. En 2025, la compañía repartió 346 millones de euros, una cifra que refleja el buen momento financiero del grupo.
De ese total, Roig también destina una parte significativa a la sociedad, elevando considerablemente el impacto económico de sus decisiones. Según los datos conocidos, estas aportaciones no se canalizan únicamente a través de donaciones directas, sino mediante proyectos estructurados centrados en el desarrollo social, cultural y empresarial.
Este enfoque apunta a una estrategia de largo plazo: reinvertir los beneficios en el entorno que ha permitido el crecimiento de la empresa.

El modelo Mercadona: empresa y sociedad
La decisión de Juan Roig se enmarca en una visión concreta del papel de la empresa. Desde la dirección de Mercadona se insiste en que una compañía no solo debe generar beneficios, sino también contribuir al bienestar de distintos actores: clientes, trabajadores, proveedores, capital y sociedad.
Este planteamiento se traduce en políticas que van más allá de la alta dirección. Por ejemplo, la empresa ha destinado más de 1.000 millones de euros a mejorar salarios, primas y condiciones laborales de su plantilla en los últimos ejercicios. Además, el crecimiento de la compañía, con más de 115.000 empleados, refuerza su impacto económico y social en España y Portugal.
Filantropía empresarial o estrategia económica
El denominado Proyecto Legado no funciona como una fundación tradicional, sino como un ecosistema de iniciativas financiadas con patrimonio personal y dividendos. Esto implica que los recursos no solo se donan, sino que se reinvierten en actividades que pueden generar impacto económico y social sostenido, como el emprendimiento, la formación o el deporte.
La continuidad de esta práctica convierte a Juan Roig en una figura singular dentro del empresariado español. Pocos directivos de grandes compañías han adoptado una política tan sistemática de renuncia salarial en favor de la reinversión social.
En un contexto marcado por el debate sobre desigualdad, salarios y responsabilidad corporativa, el ejemplo de Juan Roig abre una discusión más amplia sobre el papel de los líderes empresariales en la redistribución de la riqueza.