Ahora Madrid arrebatará a las empresas privadas los contratos de limpieza

stop

La plataforma liderada por Manuela Carmena advierte a Florentino Pérez, Esther Koplowitz y Rafael Del Pino que les quitará las contratas de recogida de basuras y limpieza si logra el control del Ayuntamiento. El único economista en las listas del movimiento afín a Podemos explica que la gestión pública sacará del trabajo precario a los barrenderos y, además, será más barata

Carlos Sánchez Mato, concejal de Economía y Hacienda en Madrid, a la derecha

Madrid , 19 de abril de 2015 (20:47 CET)

Ahora Madrid, la plataforma ciudadana afín a Podemos y que aspira a gobernar el Ayuntamiento de Madrid, quiere que los servicios externalizados por los gobiernos locales durante los últimos años regresen a la gestión pública. La plataforma liderada por la exjueza progresista Manuela Carmena, arrebatará los servicios de limpieza, recogida de basuras y jardinería a las empresas de Florentino Pérez (ACS), Esther Koplowitz (FCC) y Rafael Del Pino (Ferrovial) si logran la mayoría suficiente para formar gobierno en el Ayuntamiento.

La remunicipalización de los servicios básicos es uno de los pilares del programa de Ahora Madrid, una plataforma donde convergen miembros de diferentes movimientos sociales de la izquierda e integrantes de Podemos. La candidatura de unidad popular quiere retirar de un plumazo los contratos millonarios muy bien blindados por parte de las empresas beneficiarias.

¿Cómo pretenden hacerlo? "Muy sencillo", explica Carlos Sánchez Mato, único economista en la lista de candidatos de Ahora Madrid. "Exigiremos el cumplimiento estricto de todos los puntos de los contratos. Si se aplica con rigurosidad lo firmado, todas perderían las adjudicaciones", explica el economista, ex presidente de ATTAC, Asociación para la Tributación de las Transacciones Financieras, y conocido antiguamente como el "consejero delegado rojo".

Férreos controles

El regreso de los servicios de limpieza a la gestión pública redundará en mejores condiciones laborales para los trabajadores y también en una mejora económica por el ahorro que supone la comisión ganada por las empresas, según las premisas del movimiento. "No hay control de los parámetros de calidad y parte de la infraestructura, incluyendo vehículos y camiones ya pertenecen al Ayuntamiento. Y la gestión se hará con supervisión pública con exigencias similares a las de las empresas privadas", explica Sánchez.

La plataforma ha acordado advertir a las empresas sobre la rescisión de los contratos por la que trabajarán si acceden al Ayuntamiento. Quieren notificar antes del inicio de las hostilidades, pero no están dispuestos a indemnizar a las compañías que serán afectadas. El punto será uno de los ejes centrales de la campaña en Madrid, una ciudad afectada por los recortes de presupuesto y las huelgas de limpieza.  

La línea roja

Además de la especie de expropiación que se prepara, la candidatura emergente, que se ubica como la segunda en intención de voto por detrás del Partido Popular según las encuestas, también incorpora la promesa electoral de revisar de forma exhaustiva la deuda adquirida por el Ayuntamiento que supera los 7.000 millones de euros.

"Nos han metido la mano en la cartera. El 35% de los ingresos municipales se destinan a pago de intereses y amortizaciones, el doble que a equipamientos. La deuda es insostenible socialmente. Ha habido enormes sobrecostes en las obras. La M-30, prevista en 1.800 millones, terminó costando 7.000 millones. Y sucedió lo mismo con la Caja Mágica, que costó el cuádruple de lo presupuestado, o el Centro Acuático. Querían los Juegos Olímpicos para seguir haciendo capitalismo de amiguetes", explica Sánchez Mato, defensor a ultranza de la reestructuración de la deuda, con quitas incluidas.  

La profunda investigación sobre lo ocurrido con el endeudamiento es casus belli y una de las líneas rojas marcadas por la agrupación para negociar los pactos postelectorales.  "En la economía sí hay responsabilidad. Hay responsabilidad del que pide préstamos y del que prestó", añade.

La gran banca española, sin excepciones, junto con la banca europea, son acreedores del Ayuntamiento de Madrid. A todos les exigirán nuevas condiciones. La rebaja de tipos de interés será el inicio.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad