Josep Borrell durante la sesión de control en el Congreso, el 17 de octubre, junto a Dolores Delgado y Margarita Robles. Foto: EFE/Ballesteros
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"Mucha bravata, pero a la hora de la verdad los votan", dice el ministro de Asuntos Exteriores sobre el apoyo de los independentistas a los presupuestos

Alessandro Solís

Economía Digital

Josep Borrell durante la sesión de control en el Congreso, el 17 de octubre, junto a Dolores Delgado y Margarita Robles. Foto: EFE/Ballesteros

Barcelona, 18 de octubre de 2018 (10:17 CET)

Es conocido que Josep Borrell no siente ninguna simpatía por los independentistas. La novedad es que ha optado por la psicología inversa para descolgar a Pdecat y ERC del pacto de los presupuestos. "Mucha bravata, pero a la hora de la verdad los votan", dijo el ministro de Asuntos Exteriores durante una comparecencia en la Comisión Mixta Congreso-Senado para la Unión Europea (UE).

Las palabras de Borrell han logrado cabrear a los independentistas, ya que el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, acusó este jueves al ministro de actuar como un "militante de una sociedad derechista como es la Sociedad Civil Catalana".

Borrell comentó que los independentistas parecen decir un día una cosa y otro día la contrario con respecto a los presupuestos pactados entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, que ahora necesitan el apoyo de los soberanistas para su aprobación.

"Pero creo que lo van a votar, pero no porque tengamos un pacto secreto con ellos sino por su propio interés", agregó el ministro, confirmando su perfil propio en el Gobierno. Esta misma semana ha retirado el estatus diplomático al delegado del gobierno de Flandes en España, André Hebbelink, quien cuestionó la calidad de la democracia española e hizo proclamas públicas en defensa de los políticos presos catalanes.

ERC tilda de "chulería" la respuesta de Borrell

Borrell respondió durante su comparecencia a la senadora de ERC, Laura Castel, que le preguntó cómo va su tarea de "desinfección de Cataluña" y censuró al Gobierno por dar  "palos de ciego".

"La historia de la desinfección me tiene ya hasta salva sea la parte", lamentó Borrell, pero la senadora ya se había ido de la sala. "Casi mejor que se vaya, no le va a gustar lo que voy a decir", agregó el ministro. Y, una vez más, explicó su polémica frase de la necesaria desinfección de "las heridas" en Cataluña.

El intercambio entre la senadora y Borrell molestó al entorno republicano, que tildó la actuación del miembro del Ejecutivo de Sánchez de "chulería" y "bravuconada". Sus palabras "no ayudan en nada" a la negociación de los presupuestos, dijo el portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardà.

"No ofende quien quiere sino quien puede", comentó el diputado republicano. "Si Borrell opta por la chulería, nosotros optamos por la coherencia. (...) Yo me preocupo de lo mío, y de lo de los demás ya se preocuparán otros", agregó Tardà.

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