Bruselas advierte: Catalunya quedaría fuera de la UE

stop

SITUACIÓN JURÍDICA

Joaquín Almunia, en Agbar, este lunes./EFE/Alejandro García

16 de septiembre de 2013 (18:41 CET)

El vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, no ha tratado esta vez de pasar de puntillas sobre el conflicto que se ha convertido ya en una “crisis” territorial en España –como lo ha definido el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba. Y Almunia ha advertido en dos ocasiones, en el transcurso de dos conferencias en Barcelona, que una Catalunya independiente “quedaría fuera de la Unión Europea”.

Sus palabras eran corroboradas horas después por la propia Comisión Europea, a través de su portavoz, Pia Arenkilde, dejando claro que no iba a pronunciarse sobre un caso concreto, como el de Catalunya, sino que era la posición que señalan los tratados de la UE. Y, según la legislación jurídica de los órganos comunitarios, cuando un territorio de un estado miembro de la UE se desgaja o se separa de ese país, deja de pertenecer a la UE. Las normas comunitarias “dejan de aplicarse” en el territorio que proclama la independencia, ha asegurado Arenkilde.

Sin manual para la independencia

Almunia se había expresado, justo antes, con la misma contundencia en una conferencia en el Cidob, y, posteriormente, en otra conferencia sobre el futuro de Europa, en la Fundació Agbar. Pero es cierto que en otras ocasiones, el propio vicepresidente de la Comisión Europea, había dudado. En octubre de 2012, y, en el marco del Cicle de Diàlegs organizado por la Fundació Ernest Lluch, señaló que la hipotética pertenencia de una Catatalunya independiente en la UE no era una cuestión de “banco o negro”, y que no sería “honesto”, ofrecer una respuesta taxativa. Ahora las cosas han cambiado, señal también de que el debate ha cobrado fuerza.

Todo esto es el escenario europeo. Porque la presión del Govern de la Generalitat se mantiene. Y Convergència Democràtica también incide en que no hay posibles respuestas todavía, y que Catalunya podría iniciar un proceso de negociación política. El conseller de Presidència, Francesc Homs, ha retado a que se señale en qué artículos de qué tratados se dice que un país que se independizara quedaría fuera. "No existe un manual sobre esta cuestión", ha asegurado.

Mas-Colell pide negociar

De hecho, esa ha sido la respuesta también del conseller de Economia, Andreu Mas-Colell, presente en la conferencia de Almunia en el Cidob. Mas-Colell había advertido que la respuesta de Almunia era “estrictamente jurídica”, pero que la Generalitat confia en encontrar una salida política, inspirándose en el caso de Escocia con el Reino Unido.

Posteriormente, en la Fundació Agbar, el vicepresidente de la Comisión Europea ha retomado el guante de Mas-Colell, asegurando que sí, que efectivamente, hay un camino político, pero para resolver el conflicto entre los gobiernos español y catalán. “Yo no quiero que la independencia sera una realidad, y no creo que sea tampoco una buena hipótesis”, ha asegurado, reclamando el “máximo esfuerzo” para encontrar una solución. Eso sí, Almunia asegura que en Bruselas le preguntan constantemente sobre ello, mostrando preocupación, “y no precisamente con simpatía”.

La cuestión es que el conflicto catalán ha dado un salto importante, porque el Govern, y los partidos nacionalistas se han propuesto que Bruselas acabe intercediendo o pronunciándose sobre las aspiraciones independentistas.

Margallo 'reconduce' el problema


Este mismo lunes el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha recibido a los embajadores en Madrid de Lituania y Estonia, después de que sus primeros ministros apuntaran que podrían reconocer una Catalunya independiente si siguen cauces legales, reconociendo el derecho de autodeterminación. Los embajadores han acabado asegurando que hubo problemas en la traducción de las palabras de los primeros ministros, matizando las primeras declaraciones.

Según Margallo, se ha resuelto el problema. Pero acaba de comenzar. El Govern de la Generalitat se aviene a negociar con el Gobierno de Mariano Rajoy, pero no quiere renunciar a convocar la consulta en 2014.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad