Un operario traslada una urna en el Ayuntamiento de Barcelona, uno de los colegios electorales en los que un total de 5.553.983 catalanes podrán votar en las elecciones del 21-D. | EFE

Censo manipulado, hackers y otras 'fake news' sobre un pucherazo el 21-D

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Los bulos sobre la manipulación de las elecciones autonómicas catalanas se multiplican a pocas horas de los comicios. Los desmontamos

Economía Digital

Un operario traslada una urna en el Ayuntamiento de Barcelona, uno de los colegios electorales en los que un total de 5.553.983 catalanes podrán votar en las elecciones del 21-D. | EFE

Barcelona, 20 de diciembre de 2017 (19:32 CET)

Territorio para rumores, bulos y especulaciones. Las redes sociales se han convertido durante la carrera final de las elecciones autonómicas catalanas, en el hábitat perfecto para hacer creer que los comicios del 21-D estarán manipulados. Nada más lejos de la realidad. Ni se está promoviendo el voto de ciudadanos fallecidos, ni habrá injerencias de terceros países ni Indra cocinará los resultados salidos de las urnas.

La última de las fake news afecta al censo. El Gobierno de España estaría hinchándolo a través de falsas tarjetas censales. aseguran algunos exaltados independentistas. Como explica la cuenta de Twitter Maldito Bulo, es cierto que llegaron varios documentos de votantes que no pertenecían a los dueños de las viviendas, pero fue algo puntual. De hecho, las misivas iban dirigidas, en la mayoría de las ocasiones, a antiguos inquilinos que no habían modificado su dirección en el censo o a vecinos de otros pisos de la misma escalera.

Otro de los rumores respondía a oleadas masivas de gente empadronándose en Cataluña para poder votar el 21-D. En el caso de que eso se produjera, sería en vano, pues Mariano Rajoy convocó los comicios autonómicos el 27 de octubre y el censo se cerró el 1 de agosto.

El incremento desmedido del censo para el 21-D es falso. Se cerró el 1 de agosto

De este modo, quedan desacreditados los tuiteros que hablaban de un incremento del censo de 210.000 personas respecto a las anteriores autonómicas. El crecimiento se produce respecto a las cifras del referéndum ilegal del 1 de octubre, donde el censo no era oficial y su procedencia era desconocida.

Además, el voto desde el extranjero careció entonces de garantías al hacerse a través de un listado en el que eran los votantes los que se apuntaban.

El escrutinio y los resultados del 21-D tampoco se pueden hackear, ya que el electoral es un proceso manual y físico. Adiós al temor de los piratas informáticos rusos y de "adulterio electoral", denunciados por el Gobierno y el portavoz de ERC, Sergi Sabrià.

Indra no gestiona los resultado, sólo difunde datos a modo informativo

Indra, la empresa seleccionada por la Generalitat de Catalunya, solamente dará soporte a la captura y difusión de los datos de un modo informativo. Las cifras oficiales serán responsabilidad de la Junta Electoral y se tomarán de la mano de las copias originales de las actas de escrutinio.

Así, la tecnológica española no realizará el recuento de los votos. Será responsabilidad de los miembros de las mesas electorales supervisados por los interventores de los partidos políticos. Una vez finalizado el conteo, serán entregados físicamente a los juzgados por parte de los presidentes de mesa.

Además, las diversas formaciones también guardarán una copia de los resultados de todas las mesas hasta el escrutinio final. De este modo, el resultado oficial no llegará hasta ente tres y seis días después de las votaciones, cuando lo certifique la Junta Electoral.

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