La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, saluda al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont .Els Comuns, ni claridad ni coherencia. EFE/Quique García

Colau se quita la careta antes del 1-O

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Ada Colau arropa en Barcelona a los 700 alcaldes imputados por el desafío del referéndum del 1-O

Economía Digital

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, saluda al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont .Els Comuns, ni claridad ni coherencia. EFE/Quique García

Barcelona, 16 de septiembre de 2017 (13:56 CET)

"Este ayuntamiento siempre es vuestra casa y hoy más que nunca”. Así ha dado la bienvenida la alcaldesa de Barcelona a los más de 700 alcaldes que se han manifestado este sábado en la capital catalana después de que la fiscalía les haya imputado por su colaboración con el 1-O.

El gesto evidencia el apoyo de Colau a la consulta soberanista, a pesar de haber maniobrado para no arriesgarse el día de la celebración. La alcaldesa anunció el pasado miércoles un acuerdo con la Generalitat para facilitar "la movilización" el 1 de octubre.

No obstante, escondió su negativa a que la corporación municipal ceda locales de su propiedad para que se pueda votar. La tercera vía, en este caso, pasa por dejar que los ciudadanos de Barcelona acudan a edificios que son competencia de la Generalitat.

Figura controvertida

La ambigüedad de la alcaldesa le ha pasado factura en ambos bandos. En primer lugar en su partido, dividido en dos por la consulta que abordaba la participación en el 1-O

Fuera de la formación, la figura de Colau tampoco convence en la esfera independentista. Tras condicionar en un primer momento la postura del ayuntamiento a las decisiones del Tribunal Constitucional, decenas de independentistas le abuchearon a las puertas del consistorio. Unas presiones que también recibieron los alcaldes que sí mostraron explícitamente su intención de cumplir con la ley. 

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Referéndum 1-O
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