El ajuste de la Generalitat pone en peligro 130 millones en inversión turística con la F1

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CIRCUIT DE CATALUNYA

Imagen aérea del Circuit de Catalunya

09 de enero de 2012 (13:16 CET)

El tijeretazo de Artur Mas ha llegado al Circuit de Catalunya. El conseller de Economia, Andreu Mas-Colell, ha afirmado este lunes por la mañana que tienen que “reconsiderar si se celebran grandes premios de Fórmula 1 o motociclismo” en Montmeló, ya que las condiciones de los contratos con Ecclestone (Fórmula 1) y Dorna (motociclismo) pesan en las arcas públicas. Desde el Circuit defienden su continuidad por el impacto económico que generan ambas citas deportivas, un global de 130 millones de euros en actividad turística.

La cifra supera de lejos los 6,8 millones de euros que el Govern catalán aportó al Consorcio del Circuit de Catalunya en 2010, las últimas cifras publicadas. La Generalitat asume el 80% de las pérdidas, que hace dos años alcanzaron los 8,6 millones, y el 20% restante lo paga el RACC. El Ajuntament de Montmeló también participa en la financiación de los eventos deportivos, pero fuentes de la organización aseguran que paga en especies. Básicamente se encarga del abono de las tasas, muchas municipales.

Las mismas fuentes aseguran que las negociaciones con Ecclestone y Dorna empezaron en el momento en que Artur Mas llegó a la presidencia. Históricamente, el Circuit nunca ha extinguido ningún contrato para celebrar los grandes eventos del mundo del motor, el Consorci siempre ha pactado antes de que finalice. Ahora intentan emular de nuevo esta formula, pero chocan con las intenciones de Ecclestone y Dorna. El primero intenta conseguir más beneficios en un momento en el que se replantea cómo se gestiona la publicidad del evento, mientras que los grandes fondos de capital riesgo se preparan para pujar por el mundial de motos.

Un año para pagar Montmeló

La Generalitat de Catalunya no es la única que replantea la idoneidad de invertir en la Fórmula 1 y el mundial de motociclismo. En Valencia casi se da por sentado que no se celebrará el gran premio por el que apostó Francisco Camps y también intentan replantear las condiciones económicas de los contratos el resto de grandes premios que tienen lugar en Europa, como consecuencia de la crisis.

A su favor, desde el Consorcio del Circuit de Catalunya comentan que el crédito sindicato que se formó en 1991 para construir el recinto está casi amortizado. Queda un año para completar el pago de unos 36,06 millones de euros. Asimismo, destacan las diferencias que hay entre Valencia y Catalunya, ya que en el primer caso se adecúan las calles de la ciudad para que compitan los monoplazas y en Montmeló hay un recinto construido.

“¿Qué haríamos del edificio sin la Fórmula 1 y el mundial de motociclismo?”, cuestionan estas mismas fuentes. También destacan que, gracias a la climatología, Montmeló prácticamente está abierto los 365 días del año. Acoge entrenamientos oficiales (por los que también se cobran entradas) y se celebran otros eventos deportivos de categorías inferiores. Incluso se usa para los que quieren vivir la experiencia de conducir un monoplaza o un vehículo de alta gama, ya que permite que se alcancen grandes velocidades con las medidas de seguridad necesarias.

Con todo, año tras año pierden espectadores. En 2010 visitaron el Circuit de Catalunya 80.000 personas y el año pasado 78.000.
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