El contrabando se frota las manos con Montoro

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La importación ilegal de tabaco crecerá cinco puntos en los próximos dos años tras la subida de impuestos del ministro

28 de junio de 2013 (21:18 CET)

La industria del contrabando de tabaco vive horas felices. El último aumento de impuestos especiales del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro (PP), anunciado este viernes, terminará beneficiando el comercio ilegal de cigarros, como ha ocurrido durante los últimos dos años con las tres anteriores revisiones.

La venta ilegal de cajetillas provenientes principalmente de países asiáticos, Marruecos y Argelia –muchas de ellas de imitación de las primeras marcas— ha pasado del 2,5 al 7,5% en los últimos dos años, según un estudio de mercado de KPMG para la tabacalera Philips Morris.

Si la tendencia no cambia –escenario altamente improbable con la nueva subida— alcanzará el 12% del mercado en 2015. Sólo en 2012, la Guardia Civil decomisó 4,9 millones de cajetillas de tabaco provenientes del contrabando, según explicó José Luis Fernández Parra, capitán del servicio fiscal de la Guardia Civil, en unas jornadas de lucha contra el comercio ilegal de tabaco celebradas esta semana en Madrid.

Estancos cerrados

Según los estancos, sólo en el último año han cerrado el 8% de los negocios de toda España, principalmente en Andalucía, donde el tráfico de tabaco procedente de Gibraltar es una práctica común. Las operaciones policiales no dan abasto. El año pasado, los cuerpos de seguridad se incautaron de 365.000 cajetillas en la frontera con el peñón.

La Guardia Civil desarticuló el pasado 26 de junio una red de tráfico de tabaco en Huelva con 13.000 cajetillas. El 21 de junio, desmontó otra red en Cádiz y Sevilla que facturaba hasta 24.000 euros diarios con tabaco ilegal.

Hasta el ex conseller catalán Jordi Ausàs (ERC) está acusado de traficar con tabaco procedente de Andorra mientras desempeñaba su alto cargo en la Generalitat, un delito por el que podía ser condenado a seis años de cárcel.

Menos consumo

El aumento del tráfico coincide con una caída de la venta de los productos legales. En 2010, se vendieron en España 72 millones de cajetillas, frente a los 53 millones de 2012, un descenso del 27%.

Montoro, que reconoció que la cifra de fumadores ha descendido en España, aseguró que la caída se ubica en 2,4%. El precio de la cajetilla subirá, por tanto, un promedio de unos 15 céntimos. Antes del anuncio, las tabacaleras habían alertado de que la comercialización del tabaco, con un 79% de impuestos (que suman tres tipos diferentes) y el cerco del contrabando, había dejado de ser rentable.
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