El presidente de la Generalitat, Quim Torra, en un acto en Amer, Gerona, el 17 de agosto de 2019. Foto: EFE/RM

El govern Torra reclamará 1.300 millones a Sánchez en los tribunales

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Aragonès reclama al gobierno central 874 millones del incremento de recaudación de 2019 y 443 en concepto de devolución el IVA de 2017

Iván Vila

Economía Digital

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, en un acto en Amer, Gerona, el 17 de agosto de 2019. Foto: EFE/RM

Barcelona, 21 de agosto de 2019 (10:58 CET)

La Generalitat llevará al ejecutivo de Pedro Sánchez a los tribunales para reclamarle los más de 1.300 millones que el gobierno catalán entiende que le debe en concepto de incremento de recaudación fiscal este 2019 y de devolución del IVA de 2017. 

El recurso contencioso administrativo, que está previsto presentar la semana que viene, lo anunció este miércoles el vicepresident y conseller de Economia, Pere Aragonès, que comparecía en el Parlament para dar cuenta del cierre de caja y el recorte del 6% de gasto público que ordenó a principios de mes, y que, como ya había avanzado que haría, responsabilizó a Sánchez de la situación. Aragonès, además, propuso al resto de comunidades autonómas que se sumen al recurso por lo que entiende que es un incumplimiento por parte del Gobierno de la ley de financiación autonómica.

La reclamación del gobierno catalán se divide en dos paquetes. Uno de 874 millones que corresponde al incremento de la recaudación fiscal en Cataluña este 2019 y otro de 443 en concepto de devolución del IVA de 2017, pendientes aún a raiz de un cambio de criterio en la liquidación del impuesto introducido ese año por el entonces ministro de Economía y Hacienda Cristóbal Montoro que genera que la liquidación de un mes acaba ahora computándose en el ejercicio siguiente

La Generalitat asegura que el gobierno de Sánchez alega que está en funciones para no transferirle los fondos, y que es eso lo que ha obligado al ejecutivo catalán a cerrar la caja tres meses antes de lo habitual.

Pese a todo, Aragonès insistió en que no se trata de un recorte, porque este año el gasto público de la Generalitat acabará siendo igualmente de 1.000 millones más que el año pasado, sino de un reajuste que obligará a "priorizar el gasto previsto hasta final de año", garantizando las partidas ya comprometidas y las destinadas a servicios básicos, y a "no gastar tanto como teniamos previsto".

Reproches de la oposición en pleno

Al vicepresidente catalán le llovieron palos durante la comparecencia a derecha e izquierda. La oposicion le recordó que la situación también está propiciada porque Cataluña lleva dos años sin presupuestos, y que este año el govern Torra ni siquiera llegó a presentar su proyecto de cuentas al Parlament, y desgranó una batería de enmiendas al discurso de Aragonès según el cual toda la culpa del recorte corresponde a las malas artes del ejecutivo socialista.

Así, la CUP abundó en la paradoja que supone aplicar un recorte pese al incremento de 2.700 millones en ingresos, no aprovechable precisamente por la situación de prórroga presupuestaria, que limita el gasto; Cs y PSC reprocharon al vicepresident que no acuda a las reuniones del Consejo de Política Fiscal y Financiara (CPFF); los comunes le acusaron de haber aplicado la medida con opacidad y sin avisos previos, y tanto ellos como los socialistas recordaron que los presupuestos que Sánchez no pudo aprobar a principios de año porque los independentistas no le dieron apoyo preveían inyecciones económicas que habrían evitado llegar a esta situación, mientras que el PP se preguntó cómo es posible compatibilizar el discurso de la asfixia a la que el Gobierno somete a la Generalitat con la abstención de ERC hace apenas un mes en la investidura fallida de Sánchez.

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