El líder del PP, Pablo Casado, quiere una oposición sin tregua al gobierno de Pedro Sánchez

El PP prepara dos tazas de justicia al Gobierno

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Voces del PP, a rebufo de la división del Poder Judicial por el nombramiento de la fiscal Delgado, advierten: "Todos los actos de gobierno son recurribles"

Barcelona, 17 de enero de 2020 (04:55 CET)

La falta de complejos, la de Pedro Sánchez o la de quien sea, tiene una ventaja y un inconveniente. La ventaja es que uno vive a su aire, sin ataduras y sin prestar atención al qué dirán. El inconveniente es que esa manera de conducirse acaba siendo irritante y que, al final, todos pierden los complejos. Y las hostilidades llegan sin aviso.

Sánchez puso por escrito ante ERC su compromiso de "desjudicializar" el ahora llamado "conflicto catalán" y, al cabo de unas días, propuso a Dolores Delgado —que había sido su ministra de Justicia— como fiscal general del Estado. Todo ello sin complejos, para satisfacción de los independentistas.

La felicidad de ERC fue proporcional al enfado de muchos jueces y fiscales, abrumados porque el presidente del Gobierno no tuvo reparo alguno en presentar a la sociedad la fiscalía con menos apariencia de imparcialidad que se recuerda. "Impecable", dijo Sánchez, el desacomplejado.

Tan impecable que este jueves el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), compuesto por 20 miembros, aprobó la designación de Delgado con solo 12 votos a favor. Otros 7 votaron en contra del perfil de Dolores Delgado con el argumento compartido de que "no contribuye a la percepción de la independencia de la fiscalía" y otros 3 presentarán votos concurrentes con otras explicaciones.

Sánchez ante el campo de batalla

La contundente división del CGPJ dibuja una gran batalla de la legislatura en el campo de los tribunales, adonde los recursos de la oposición van a llegar sin freno.

El PP ha llegado a la conclusión coloquial de que "Sánchez va a saco" y "a saco" van a responder. "¿Quiere desjudicializar la política o quiere politizar la justicia?", se preguntan los populares, que todavía no han definido cómo organizar sus filas en el Congreso para llevar a cabo la oposición al gobierno de PSOE y Podemos, pero que sí que han decidido que van a servirle a los 22 (ministros) dos tazas de justicia.

"Ya hemos anunciado un recurso ante la sala de lo contencioso-administrativo por el nombramiento de Delgado. Pero no nos vamos a quedar ahí. Vamos a ser muy vigilantes porque todos los actos de gobierno son recurribles ante lo contencioso-administrativo", explican fuentes del grupo del PP en el Congreso de los Diputados.

La infantería y la caballería del PP

El PP todavía no ha asignado a sus 88 diputados las comisiones donde deben desempeñar su tarea en el Congreso, pero todos han expresado ya sus preferencias.

Todavía deben ponerse en marcha las nuevas comisiones para ajustarse al gobierno de los 22, pero hay tomada una decisión: hay que dedicar artillería a la comisión de justicia.

La sospecha del PP es que la falta de complejos de Sánchez que ha demostrado hasta ahora se va a reflejar en toda la vida pública.

"Si hay que permitir la entrada al CGPJ con otros requisitos lo van a hacer. Si tener una oposición del Estado es un impedimento para sus planes, pues se crean otros requisitos para permitir que entren abogados del turno de oficio con equis experiencia. Lo que haga falta. Tampoco es tan nuevo, Felipe González ya modificó a su aire la ley del Poder Judicial en 1985", describen en el PP para mostrar su opinión sobre las intenciones del PSOE y de Podemos.

Ante esta percepción, el PP promete plantarse en la renovación de las instituciones, particularmente en la del CGPJ. "No vamos a permitir esta pérdida de la independencia tan fácilmente", anuncian.

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