El Rey avisa a Mas que ''la ruptura de la ley'' conduce al ''empobrecimiento''

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El monarca lanza un mensaje de confianza "en la unidad de España" y en la defensa de la Constitución durante su discurso navideño

 Felipe VI, Rey de España / EFE - Ángel Díaz

Barcelona, 24 de diciembre de 2015 (21:13 CET)

Al rey Felipe VI le ha tocado pronunciar su segundo discurso navideño en una España que se enfrenta a la inestabilidad política y a las tensiones independentistas en Cataluña mientras intenta pasar página de la crisis económica.

El monarca se ha referido a todos esos asuntos, aunque ha hecho especial hincapié en la situación catalana, aunque sin pronunciar de forma expresa la palabra Cataluña ni el nombre de Artur Mas.

Mensaje para los independentistas

No obstante, ha lanzado un mensaje claro al presidente de la Generalitat: "La ruptura de la ley, la imposición de una idea o de un proyecto de unos sobre la voluntad de los demás españoles, sólo nos ha conducido en nuestra historia a la decadencia, al empobrecimiento y al aislamiento. Es un error de nuestro pasado que no debemos volver a cometer".

El Parlament catalán aprobó en octubre, a instancia de Junts pel sí, el partido de Mas, y la CUP, una declaración de inicio del proceso de independencia que pasa por la "desconexión" de España y por el incumplimiento de su ordenamiento jurídico y de las sentencias de sus tribunales.

"Respetar el orden constitucional"

A eso se refería el monarca cuando ha hecho ese llamamiento a evitar "la ruptura de la ley". Para Felipe VI, este problema debe resolverse por el camino "del entendimiento, la convivencia y la concordia en democracia y libertad".

A su juicio, ese diálogo debe sustanciarse a través del respeto a la Carta magna, pues "respetar nuestro orden constitucional es defender la convivencia democrática aprobada por todo el pueblo español; es defender los derechos y libertades de todos los ciudadanos y es también defender nuestra diversidad cultural y territorial".

"Confianza en la unidad de España"

El año pasado, el monarca recibió muchas críticas desde el independentismo por su defensa de la Constitución. Lejos de arrugarse, el monarca ha reiterado esta noche su "mensaje de serenidad, de tranquilidad y confianza en la unidad y continuidad de España; un mensaje de seguridad en la primacía y defensa de la Constitución".

Ataviado con traje azul marino, camisa blanca con raya fina y corbata de fondo azul con puntos rosa y carmesí, el monarca se ha referido también a la actual situación política española. El pasado domingo se celebraron elecciones. Ganó el PP, pero con 120 escaños se quedó muy lejos de la mayoría absoluta.

Apuesta por el diálogo

Ahora, se abre el tiempo para los pactos. Nadie sabe cómo acabarán las negociaciones. Puede gobernar la derecha, puede gobernar la izquierda, puede constituirse un Gobierno mixto de concentración e incluso podrían repetirse las elecciones.

Como jefe del Estado que debe conservar la neutralidad, el monarca no se ha mojado por nadie, pero sí ha hecho un llamamiento al diálogo: "La pluralidad política expresada en las urnas, aporta sin duda sensibilidades, visiones y perspectivas diferentes; y conlleva una forma de ejercer la política basada en el diálogo, la concentración y el compromiso, con la finalidad de tomar las mejores decisiones que resuelvan los problemas de los ciudadanos".

Recuerdo para víctimas y refugiados

Felipe VI ha abogado también por "un crecimiento económico sostenido" y por que "la voz de España se haga oír en la Unión Europea". Además, el monarca, que se ha despedido felicitando la Navidad en español, euskera, gallego y catalán, ha tenido un recuerdo para las víctimas de los atentados terroristas de París y para los refugiados y los inmigrantes "que llegan a nuestras fronteras huyendo de la guerra, angustiados y acosados por la pobreza".        

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