ERC avala la labor de Boi Ruiz y evita su reprobación

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Los republicanos suman con CiU y cargan las culpas de los recortes sanitarios a España

24 de julio de 2014 (20:35 CET)

El último punto del pleno del Parlament de Catalunya ha sido un aluvión de críticas por parte de la oposición contra Boi Ruiz. El conseller de Salut agachaba la cabeza y ponía cara de circunstancias. Mientras, los grupos de la cámara catalana discutían agriamente su reprobación. Finalmente, el máximo responsable de las política sanitarias en Catalunya ha salvado el match ball. ERC ha bajado al fango para defender junto con CiU su labor.

La discusión nace de una moción presentada por ICV. La diputada Marta Ribas ha defendido su propuesta bajo la atenta mirada de varios trabajadores de la sanidad pública, que habían acudido al hemiciclo como público. El texto aseguraba que la labor de Ruiz ha provocado una reducción de la calidad y seguridad asistenciales, la degradación de los servicios sanitarios de titularidad pública, el aumento de los tiempos y haber precarizado las condiciones de trabajo de los profesionales.

CiU, de uñas

La presidenta del Parlament, Núría de Gispert, ha tardado poco en apercibir a los asistentes cuando estos han aplaudido la intervención de la ecosocialista. No sería el único encontronazo entre ambas partes durante la sesión.

“Cada verano hay una polémica y éste le ha tocado a usted, conseller”, ha asegurado la diputada de CiU Meritxell Borràs, intentando quitar hierro a las sucesivas protestas que se desarrollan estos días en los hospitales catalanes. En un tono cada vez más agresivo y vehemente, ha asegurado que no existe ningún recorte este año. Ha repetido la postura oficial del Departament de Salut: el presupuesto es el mismo que el de un año antes.

Los trabajadores, expulsados del público

Los trabajadores presentes en la sala han dicho basta. Sus protestas han llevado a De Gispert a exigirles que abandonasen el hemiciclo. “Es vergonzoso invitar a esta gente”, ha dicho la presidente del Parlament. Borràs ha asentido y ha asegurado que les duele que les digan la verdad.

La intervención de Borràs, que también ha intentado desacreditar a la diputada de Ciutadans Carme Pérez con un ataque ad hominem, ha sido censurada por la oposición. De hecho, el portavoz del PSC, Maurici Lucena, ha pedido la palabra para reprobar las formas en que se ha expresado la diputada. La petición del socialista ha arrancado el aplauso del resto de grupos.

Borràs ha encontrado una aliada en la diputada de ERC Alba Vergès, quien ha secundado el discurso de que la culpa del estado de la sanidad pública catalana es del Gobierno de Mariano Rajoy. Vergès ha emplazado a los partidos proconsulta ha lograr más autonomía para gestionar mejor la sanidad.
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