Sabrià, en el centro, reunido con el presidente de la Generalitat, Quim Torra en compañía de la portavoz de ERC en el Parlament, Anna Caula. EFE
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Torra anuncia un "principio de acuerdo" sobre la forma de aplicar la suspensión de Puigdemont como diputado, pero Esquerra niega ciertos puntos

Iván Vila

Economía Digital

Sabrià, en el centro, reunido con el presidente de la Generalitat, Quim Torra en compañía de la portavoz de ERC en el Parlament, Anna Caula. EFE

Barcelona, 04 de septiembre de 2018 (04:55 CET)

Cuando, el pasado 18 de julio, Junts per Catalunya (JpC) y ERC chocaron frontalmente por la sustitución como diputado del expresidente Carles Puigdemont, los primeros acusaron a los segundos de haber incumplido un supuesto pacto previo alcanzado la noche anterior, y que Esquerra siempre ha negado que existiera.

Mes y medio después, vuelven a no ponerse de acuerdo sobre si ya tienen un acuerdo que reconduzca la situación y permita reactivar el Parlament, bloqueado desde aquel choque, el más grave desde la constitución del gobierno de coalición en el que son socios y que encabeza el presidente Quim Torra. Una discrepancia más que sumar a la lista, que empieza a ser tan larga como significativa.

Otro acuerdo desmentido por ERC

Fue el propio Torra quien el domingo, en una entrevista en El Punt Avui TV, anunció que ya había un acuerdo referido a Puigdemont y el resto de diputados suspendidos por el Tribunal Supremo, que no concretó. Tampoco lo hizo este lunes, cuando, entrevistado en TV3, rebajó la entente a la condición de “principio de acuerdo”.

En cambio, Esquerra no suscribe esa lectura. “No tenemos novedades concretas sobre la resolución de este debate”, alegó este mismo lunes la portavoz de los de Oriol Junqueras, Marta Vilalta, que se limitó a señalar que las conversaciones están avanzando y van por buen camino. Otras fuentes de Esquerra Republicana dan por hecho que acabará cerrándose un acuerdo, pero insisten en que todavía no está cerrado.

Las fuentes consultadas apuntan que ese eventual pacto se acercaría bastante a “un traje a medida de Puigdemont”, pero sin entrar en más detalles. Según El Confidencial, el acuerdo comportaría que el expresidente catalán mantendría su escaño pero no haría uso de su voto –una fórmula que ya se está aplicando en el caso del exconseller de salud Toni Comín– mientras durara la suspensión, mientras que los demás diputados, entre los cuales, el propio Junqueras, delegarían su voto temporalmente.

Esquerra no quería excepciones con Puigdemont

Aunque eso, precisamente, es lo que los republicanos rechazaron de plano hace mes y medio: que Puigdemont constituyera una excepción respecto de los demás diputados suspendidos. Entonces, la propuesta de Esquerra y el president del Parlament, el republicano Roger Torrent, que contaba con el aval de los letrados de la cámara, era aplicar una sustitución temporal de los suspendidos que, por lo que respecta a las votaciones y a efectos prácticos, equivalía a mantener la delegación de voto que ya se venía aplicando en los casos de todos los afectados.

Sea como fuere, de lo que tarde en cerrarse el pacto depende que el primer pleno siga siendo el de política general previsto para los días 2, 3 y 4 de octubre o que pueda celebrarse uno antes que permita retomar todos los asuntos que quedaron en el limbo cuando el choque de los socios propició la suspensión de aquella última sesión plenaria de mediados de julio y el cerrojazo al Parlament.

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