Esquerra fuerza a Mas a seguir en solitario en el Govern

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DEBATE SOBERANISTA

El President Mas, este martes en el Palau./EFE/Toni Albir

07 de enero de 2014 (20:55 CET)

Artur Mas se siente fuerte. El President considera que el Govern puede aguantar en solitario, y que la mejoría de la situación económica será una palanca política para que CiU pueda remontar el vuelo. Mas cree que la “tensión” política, utilizando sus propias palabras, que se incrementará en los próximos meses entre el Govern y el Ejecutivo español que preside Mariano Rajoy, se podrá resistir y que sus consellers acabarán ofreciendo una imagen de gobierno solvente.

Pero ha sido Esquerra Republicana la que se ha resistido a formar parte del Govern. Su presidente, Oriol Junqueras, bien instalado en una situación que le genera enormes beneficios políticos, no ve la necesidad de responsabilizarse de áreas del Govern que puedan erosionar la imagen de los republicanos.

Esquerra ya gobernó con los ejecutivos del tripartito, y su apuesta ahora es otra: asegurar el proceso sobre la consulta soberanista, buscar apoyos en la sociedad catalana, con la mirada puesta en los electores más catalanistas del PSC, y establecer una base municipalista más amplia, pensando en las elecciones municipales de 2015, para conquistar, cuando llegue el momento, la Generalitat.

Apoyo de ERC en las cuentas de 2014

Mas quiso este lunes ofrecer una visión distinta, pero desde hace meses ha brindado la posibilidad a Esquerra de entrar en el Govern, incluso con la idea de incorporar a miembros independientes de la órbita socialista, a pesar de contar ya con el conseller de Cultura, Ferran Mascarell. Fuentes del entorno del President alentaban la idea de contar con un Govern amplio, que hiciera frente a lo que llegará en los próximos meses: un enfrentamiento en toda regla con el Gobierno español, que no está dispuesto, en ningún caso, a permitir una consulta sobre la autodeterminación de Catalunya.

El President, por tanto, está solo. Cuenta, eso sí, con el apoyo de Esquerra, lo que le permitirá a finales de enero aprobar los presupuestos de 2014, después de que el Consell de Garanties Estatutàries se pronuncie sobre el recurso que presentó el PP.

Ese hecho es ya un gran apoyo por parte de los republicanos, como destacó este mismo martes la secretaria general de ERC, Marta Rovira. Mas dispondrá de unas cuentas que, pase lo que pase con la consulta fijada para el 9 de noviembre de 2014, le brindan la posibilidad de prorrogarlas durante todo el 2015.

Alargar la legislatura

Y en eso sigue Artur Mas. En su conferencia de prensa de este martes en el Palau de la Generalitat, el jefe del ejecutivo catalán no quiso entrar en ningún momento en ofrecer una alternativa si no puede convocar el referéndum. Pero no ha variado el guión. Convocará elecciones anticipadas, pero no de forma inmediata. Pretende alargar al máximo la legislatura. Y, aunque la presión por parte de Esquerra, oficialmente, sea importante, y de la Assemblea Nacional Catalana, que lidera Carme Forcadell, a los republicanos les puede ir bien esa decisión.

La política catalana tendrá su epicentro en 2015, y, tal vez, no en 2014. El curso político de este año ha comenzado con gran intensidad, y la teatralidad política alcanzará cotas mayúsculas, pero Mas sabe, como aseguró este martes Alfredo Pérez Rubalcaba, que la convocatoria de la consulta será prácticamente imposible. Lo intentará, pero Mas piensa en 2015, en que la reactivación económica pueda ser una realidad y en esperar: municipales en mayo de aquel año, y elecciones generales a finales de año, con la esperanza de que el PP pierda la mayoría absoluta.

Mas se ha limitado a asegurar que se tomará “sin prisas” la posibilidad de gobierno de coalición. Lo pretendía, pero a Esquerra no le interesa.

El bloque independentista, en las europeas

El problema ahora se centra en las elecciones europeas. Esquerra ya tiene un candidato para encabezar las listas, el filósofo Josep Maria Terricabras, y sólo está dispuesta a acordar algún tipo de programa electoral conjunto con CiU e ICV, manteniendo el acuerdo alcanzado sobre la pregunta y la fecha de la consulta.

La cúpula de Convergència, liderada por Josep Rull y Lluís Corominas, sigue empeñada en llegar a un acuerdo para las europeas. Porque en esas elecciones, como ha señalado en reiteradas ocasiones el conseller de Presidència, Francesc Homs, “todos seremos contados”.

Es decir, será una oportunidad para saber con qué apoyos, tras las elecciones autonómicas de 2010, cuenta el bloque independentista. Esquerra, sin embargo, quiere saber con qué apoyos cuenta, y en qué medida puede lograr a corto plazo la hegemonía política en Catalunya.

Mas, por tanto, seguirá como pueda y en solitario en el Govern en el trepidante año 2014.
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