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Maria Eugènia Gay, candidata al decanato del Colegio de Abogados de Barcelona, afirma que la institución no debe tomar partido en la polémica independentista

Economía Digital

El Consejo General de la Abogacía Española da un toque de atención a la decana Maria Eugènia Gay por la comisión de mediación sobre el conflicto catalán. / EFE

Barcelona, 24 de junio de 2017 (17:09 CET)

Seis candidatos compiten por el decanato del Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona (ICAB). Entre los postulantes, Maria Eugènia Gay reafirmó el rol de neutralidad que debería tener este cuerpo colegiado frente al proceso independentista. “El ICAB no puede adoptar una postura sobre el referéndum”, dijo. “Somos abogados, y no podemos posicionarnos a favor de una interpretación u otra de la legalidad vigente”, agregó. Para la candidata, el colegio debería ser “la máxima expresión de la libertad, la democracia y el estado de derecho”.

Gay: "El ICAB no puede posicionarse por una interpretación u otra de la legalidad vigente"

Gay realizó estas declaraciones en el programa Converses (COPE) al recordar a una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que obligó al colegio a retirarse del Pacto Nacional por el Derecho a Decidir. El cuerpo se había sumado en octubre de 2013, pero el acuerdo fue denunciado por un grupo de abogados y el TSJC le dio la razón. “Se ha presentado un recurso, pero las candidaturas tenemos que respetar la sentencia y no podemos pronunciarnos”, dijo Gay.

Esta abogada es hija del exdecano Eugenio Gay, que había liderado la tercera vía de juristas que exige dar marcha atrás en el referéndum de independencia. Con Jordi Pintó se encuentra entre las candidaturas con más posibilidades de liderar el ICAB. Sin embargo, recibió críticas de sus pares porque había iniciado su campaña hacia el decanato meses antes de que se proclamaran oficialmente las candidaturas, que sucedió el pasado 8 de junio.

La precariedad en la profesión

Gay, especializada en derecho procesal civil, criticó que los honorarios de los abogados de oficio estén congelados desde el 2009, y puntualizó que las guardias de estos profesionales se alargan hasta tres días, pero reciben su remuneración sólo por una jornada. “En ocasiones trabajan más días que no son pagados por la administración”.

Además dijo que uno de los problemas de la profesión es la precariedad entre los trabajadores más jóvenes. Para revertirlo sugiere impulsar un marco regulador “para proteger la profesión, pero sin romper con la armonía profesional”.

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