Fin del periplo judicial de la herencia de Muñoz Ramonet: es de Barcelona

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LEGADO POLÉMICO

Eudal Vendrell y Jaume Ciurana

21 de marzo de 2012 (21:13 CET)

Nadie sabe con exactitud el valor real de la colección de arte personal del empresario Julio Muñoz Ramonet que estaba en un inmueble que el polémico empresario llamaba palacete situado en la calle Muntaner de la ciudad de Barcelona cuando murió, en 1991. Pero las joyas de la corona son varios Goya y un Greco. Tras un largo periplo judicial que tiene capítulos en juzgados de España y Suiza, finalmente, el Tribunal Supremo (TS) ha ratificado este miércoles que la propiedad del edificio y lo que está en su interior es de todos los ciudadanos de la capital catalana.

Este fue el deseo que el empresario manifestó en su testamento, un documento en el que indicó que se debía gestionar a través de una fundación que llevaría su nombre. Pero cuando se constituyó, en 1995, las cuatro hijas de Muñoz Ramonet reclamaron esta parte del legado de su padre. “Ahora se tendrán que hacer cargo de todas las costas judiciales de los últimos 17 años”, afirma el abogado que ha llevado el caso a lo largo de casi todo el proceso a petición de la fundación Julio Muñoz Ramonet, Eudal Vendrell.

Las hijas tienen un último as en la manga: llevar el caso al Tribunal Constitucional, pero los implicados en el litigio esperan que el paso del TS sea el definitivo. En 20 días la sentencia será firme y el ayuntamiento se preparará para entrar en la casa. “Tenemos un inventario de las casi 500 obras de arte que había”, ha afirmado el regidor de cultura municipal, Jaume Ciurana. En 1998 la justicia catalana entró en la finca y realizó una relación de los cuadros, estatuas y tapices. Una lista que comprarán con otra valoración anterior que encontraron en la escritura del inmueble de 1968.

Reclamar el valor dinerario

Ciurana recuerda que, en 1998, los funcionarios de los tribunales catalanes constataron que faltaban obras de arte en la casa. “La sentencia del TS indica que podemos reclamar su valor económico a las herederas”. De entrada, ya saben que algunos Goya (la colección de Muñoz Ramonet incluía varios cuadros del pintor) están en la casa de una hija en Alcobendas (Madrid). Los responsables municipales han indicado que pedirán su regreso a Catalunya.

En el caso de que falten más piezas y no se sepa su paradero, tendrá que intervenir un perito para que marque el valor de mercado. Recuperar las obras será muy complicado si las hijas de Muñoz Ramonet han realizado una venta a un tercero, “ya que el propietario actual actuó de buena fe”, señala Vendrell.

Por otro lado, también está en el aire designar un uso al palacete. "Estará abierto a toda la ciudad como quería Muñoz Ramonet", declara el político. También afirma que es “pronto” para saber el destino de las obras de arte, pero ha dejado la puerta abierta a su traspaso a uno de los museos de la ciudad con participación municipal.
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