Francesc Homs votará a Patxi López a cambio de grupo parlamentario

stop

Los populares ofrecen un pacto alternativo a la antigua CDC para formar la mesa del Congreso, pero el desgaste del acuerdo sería inasumible

El convergente Francesc Homs, diputado en el Congreso / EFE

Barcelona, 15 de julio de 2016 (01:00 CET)

Francesc Homs negocia con Partido Popular (PP) y con Partido Socialista (PSOE) lo que le negaron las urnas el pasado 26J: que Convergència disponga de un grupo parlamentario propio en el Congreso de los Diputados.

Tanto los populares como los socialistas pueden prestar los siete diputados que hacen falta, sólo para cumplimentar el trámite de constitución de los grupos, pero el precio político que exigen es "carísimo", según diferentes fuentes.

Una colaboradora de Homs constata que "todo está abierto", que negocian la composición de la mesa del Congreso, de la cual pueden quedar por primera vez excluidos, y, en paralelo, la formación de los grupos parlamentarios.

Homs ha hablado en los últimos días con Mariano Rajoy y con diversos dirigentes populares. Estos no se han negado a prestarle los diputados que le hacen falta, pero tampoco están dispuestos a ponérselo fácil.

En la anterior legislatura, los populares criticaron duramente al PSOE por ceder dos senadores a Democràcia i Llibertat (tal como se llamaba la coalición liderada por Homs) y a ERC para que pudieran tener su propio grupo en la cámara alta.

Para los populares, hacer tamaño favor a una formación que se declara independentista sería difícilmente justificable ante la opinión pública y, por tanto, en contrapartida, exigirían gestos que supondrían un gran desgaste para Convergència, el nombre del partido por el que se presentó Homs, que acaba de adoptar la denominación de Partit Demòcrata Català.

Homs debería facilitar que el PP presidiese la mesa del Congreso, así como brindar apoyo a medidas económicas, incluso a los presupuestos, según se apunta desde el entorno del diputado.  

Los socialistas piden apoyos

El PSOE se lo pone más fácil. A cambio de ceder los diputados que le faltan a Convergència para el trámite de la formación de grupos, obtendría su apoyo para que el socialista Patxi López continúe como presidente de la Cámara Baja.  

Incluso, Pedro Sánchez podría reclamar a Homs que le devolviese el favor en caso de que Rajoy fracase en la investidura y el líder socialista decida volverlo a intentar su proclamación como jefe del Ejecutivo. Sería políticamente descabellado, pero aritméticamente posible. El PSOE, Podemos, ERC, CDC y PNV sumarían mayoría absoluta.

Homs también podría conseguir que Convergència se convirtiera en un subgrupo de ERC, aunque esto sería humillante para el partido de Artur Mas y Carles Puigdemont porque supondría vivir de realquilados en casa de su socio.

Consecuencias de quedarse sin grupo

Si Convergència se queda sin grupo parlamentario, también se queda sin parte de las subvenciones electorales, sin una asignación de cerca de 30.000 euros mensuales, sin el grueso de los asesores y perdería presencia en el hemiciclo y en las comisiones.

En las elecciones del 26J, Convergència se quedó por debajo del 5% de los votos en el conjunto de España y no alcanzó el 15% en todas las circunscripciones en las que se presentó, que son los requisitos para obtener grupo propio.

El 20D tampoco los cumplía, pero PP y PSOE hicieron la vista gorda porqué rebasó el 15% en el global de Cataluña. En los últimos comicios, ni eso.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad