Juncker: “Uno no se convierte en miembro de la UE enviando una carta”

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El presidente de la Comisión Europea 'in pectore' asegura en que la cuestión catalana es un asunto que concierne a España

El líder del PPE, Jean-Claude Juncker. EFE

09 de julio de 2014 (12:34 CET)

Con contundencia. “Uno no se convierte en miembro de la UE enviando una carta”. A pesar de que los responsables europeos llevan meses dejando claro que si una parte de un país miembro de la UE se desgaja, automáticamente deja de ser socio de la Unión Europeo, hasta ahora se ha preferido un tono moderado. Pero, aunque guardando las formas, el conservador luxemburgués, Jean- Claude Juncker, se ha pronunciado con determinación.

Presidirá la Comisión Europea a partir del próximo 15 de julio. Se encuentra en plena gira entre los grupos parlamentarios, para recabar el apoyo suficiente con el que dirigir la institución política comunitaria. Y en ese proceso de encuentros y audiencias, le ha tocado reunirse con los Verdes, entre los que se encontraba el eurodipuatado de ERC, Josep Maria Terricabres, para constatar que Catalunya no tiene muy complicado si quiere ser un miembro de pleno derecho de la UE.

El político republicano ha aprovechado la presencia de Juncker para abordar la cuestión catalana. El conservador ha eludido pronunciarse sobre cómo reaccionarían las instituciones europeas ante una posible independencia de Escocia o Catalunya. Considera que son asuntos que se arreglan en casa. Pero, ante la insistencia de Terricabres, ha dejado claro que “uno no se convierte en miembro de la UE enviando una carta”.

Carta a los líderes europeos

Juncker se ha referido así a la misiva que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, a los principales líderes europeos para explicarles el proceso soberanista e internacionalizar así las pretensiones del ejecutivo catalán. Miembros del Govern llevan meses buscando complicidades con los dirigentes europeos, con un éxito descriptible.

La respuesta de Juncker no se aleja ni un ápice del discurso de su antecesor , José Manuel Durao Barroso, quien precisó en enero --también por carta-- que Catalunya quedaría fuera de la UE, y que “el debate nacional” se debe circunscribir a España. 

La tesis de Mas

Pese a todo, el Govern de Artur Mas mantiene una tesis: los tratados de la Unión Europea no fijan que, cuando una parte de un Estado se desgaja, quede fuera de la UE. En gran medida porque “no hay precedentes”, y, por tanto, debe ser una decisión política la que determine el nuevo estatus jurídico de una Catalunya independiente cuando se produzca esa separación. Un discurso que topa de bruces con los mensajes que lanza Bruselas.

Pese a esa contundencia, el conseller de Presidència, Francesc Homs, lleva meses también tratando de despejar las dudas. El clavo ardiendo al que se acoge el Govern es que “no hay precedentes”, aunque en las últimas entrevistas de Artur Mas con medios periodísticos europeos, el President ha admitido que, en un primer momento, Catalunya quedaría fuera de la UE. El problema es saber qué duración tendría ese primer momento.
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