La alcaldesa Ada Colau, junto al presidente del FC Barcelona Josep Maria Bartomeu, la concejal de urbanismo, Janet Sanz, y Jordi Moix, comisionado del club para el Espai Barça (d), durante la presentación del acuerdo.

La FAVB amenaza con denunciar a Colau por el Espai Barça

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El movimiento vecinal, aliado de Colau tantas veces, se desmarca del acuerdo político casi unánime por el Espai Barça y amenaza con llevarlo a los tribunales

Iván Vila

Economía Digital

La alcaldesa Ada Colau, junto al presidente del FC Barcelona Josep Maria Bartomeu, la concejal de urbanismo, Janet Sanz, y Jordi Moix, comisionado del club para el Espai Barça (d), durante la presentación del acuerdo.

Barcelona, 26 de abril de 2018 (04:55 CET)

El Ayuntamiento de Barcelona aprobará en el pleno de este viernes la reforma urbanística que hará posible la creación del ‘Espai Barça’, el ambicioso proyecto en el marco del cual la directiva del Fútbol Club Barcelona prevé remodelar el Camp Nou. Y, por una vez, el gobierno de Ada Colau ha conseguido un acuerdo casi unánime en el consistorio, del que solo se desmarca la CUP. Pero esta vez, es el movimiento vecinal, aliado de la alcaldesa en tantos otros asuntos en los que Colau se ha quedado sola dentro del Ayuntamiento, el que no quiere saber nada del proyecto.

Este miércoles, cuatro entidades vecinales de Les Corts y la Zona Universitària -el ámbito afectado por la reforma- y la Federación  de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB) han emitido un duro comunicado en el que denuncian que el proyecto es ilegal e instan a que se retire y a que los partidos no lo avalen hasta que se consiga “una solución consensuada” entre el Ayuntamiento, el Barça y los vecinos. Si no lo hacen, las entidades advierten que presentarán una demanda al juzgado contencioso-administrativo, según fuentes de la FAVB citadas por la ACN.

Árnica para el gobierno

Y no es esperable que los partidos cambien de posición a estas alturas de la película. No en vano, cuando hace dos semanas, Colau anunció la luz verde al plan del Barça, consiguió una fotografía prácticamente inédita en lo que va de mandato: la de todos los grupos municipales salvo la CUP avalando el acuerdo con el presidente del club azulgrana, Josep Maria Bartomeu. El Barça, que todo lo puede.

La foto y el anuncio del acuerdo, de hecho, fueron árnica para el gobierno municipal de Barcelona en Comú en la que tal vez haya sido su peor semana: dos días antes, el pleno le había tumbado definitivamente sus planes de iniciar este mandato la conexión del tranvía por la Diagonal y había fulminado también la multiconsulta.

El episodio de la multiconsulta ha sido el último de muchos en que Colau se ha apoyado en la FAVB

El episodio de la multiconsulta, de hecho, ha sido el último de muchos en que Colau se ha apoyado en la FAVB y que esta ha acudido a la llamada y ha salido en defensa de la alcaldesa y su gobierno. Tras la derrota, Colau dijo que no reactivaría la multiconsulta salvo que las entidades impulsoras de las dos preguntas que se iban a plantear impugnaran el pleno en el que ambas fueron rechazadas. Y una semana después, las entidades anunciaban el recurso, arropados por la FAVB.

Dos años de retraso

El proyecto del ‘Espai Barça’ va con dos años de retraso, entre otras cosas por las discrepancias con los vecinos, que han dilatado el proceso. La previsión inicial del club era arrancar las obras el verano de 2017, y ahora, según el nuevo calendario, no lo harán hasta el de 2019.

El proyecto con el que se ha cerrado el acuerdo político implica una reducción de la superficie prevista para hoteles, oficinas, comercio y restauración,  actividades para las que inicialmente se reservaban 30.000 m2 que al final se han quedado en 28.000, mientras que si en un principio se contaba con ganar 20.000 m2 de zona verde, en el documento final que se vota el viernes, se ganan 23.000.

El equipo de gobierno ya hace tiempo que tenía asumido que no contaría con el plácet vecinal

El equipo de gobierno está satisfecho tanto con la versión final del proyecto como con la amplitud del consenso político con el que lo ha cerrado, y ya hace tiempo que tenía asumido que no contaría con el plácet vecinal, explican fuentes municipales. Está por ver qué desgaste le puede suponer, pero a un año de las elecciones y con Barcelona en Comú aislada en Ayuntamiento, un choque que puede acabar en los tribunales con un aliado natural como es el movimiento vecinal de Barcelona desde luego no es una buena noticia para el ejecutivo de Colau.

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