La Generalitat golpea Madrid con Barcelona World

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La historia se repite y Mas reacciona por la pérdida de Eurovegas como hizo Pujol con Port Aventura cuando perdió Eurodisney

07 de septiembre de 2012 (12:02 CET)

La política catalana vive en un bucle, y Catalunya, pese a los enormes avances en todos los sectores en los últimos 25 años, sigue en un laberinto de díficil salida. Ayer fue Jordi Pujol. Hoy es Artur Mas.

Entonces el president Pujol, a finales de los años ochenta buscó una alternativa de carácter lúdico cuando, a pesar de algunos esfuerzos frustrados, el consejero delegado de Disney, Mike Eisner, decidió impulsar el complejo turístico en París. Ahora, la decisión del magnate Sheldon Andelson de llevar finalmente Eurovegas a Madrid, ha provocado la réplica de la Generalitat: la construcción de Barcelona World, un proyecto similiar, con casinos, hoteles y parques temáticos.

Y como ayer, la Generalitat busca la ayuda de empresarios aventureros, de Javier de la Rosa, a Enrique Bañuelos. La gran diferencia es que entonces La Caixa apareció como salvadora del proyecto, cuando todo parecía hundirse. Ahora La Caixa participa desde el primer momento.

Proyecto incompatible

El Govern, sin embargo, ha querido presentar las cosas de otro modo. Para el conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, el proyecto Barcelona World es “incompatible” con la apuesta que se había hecho por el de Eurovegas, debido a las exigencias de su promotor, Vegas Sand, la empresa de Andelson. Una de las imposiciones del magnate era que se congelasen las licencias de juego a partir de la construcción del complejo, cerrando el juego para cualquier otro actor económico.

Mas-Colell ha recordado, como aseguró el propio president Artur Mas, que la Generalitat ofreció a Andelson el límite del 30 de agosto para decidirse. “Como no se comprometió por Barcelona, tiramos adelante con esto”, en referencia a Barcelona World, que se construirá al lado de Port Aventura, en Tarragona.

La lluvia de París

Una de las curiosidades es que a lo largo de las negociaciones durante el último año, Andelson y Mas-Colell valoraban la inversión de Eurodisney. Y Andelson no entendía como se había ido a París, una ciudad con uno de los secretos mejor guardados: es de las más lluviosas de Europa. Pero el sol de Catalunya tampoco ha servido esta vez para retener Eurovegas.

Artur Mas necesitaba una alternativa a la posible pérdida de Eurovegas, y la tendrá, aunque para ello se haya aliado con Enrique Bañuelos, el empresario que mejor se puede identificar con la pasada época del pelotazo inmobiliario. El president de la Generalitat, a las puertas de una manifestación de carácter independentista, en la Diada, con su proyecto estrella de legislatura, el pacto fiscal, bloqueado, necesitaba un proyecto como Barcelona World.

A corto plazo puede suponer una salida para muchos trabajadores, un proyecto que impulse otras inversiones, aunque no sea el adalid de un cambio en el modelo productivo, como se proclama desde el inicio de la crisis en 2008.

Pero se trata de un cierto retorno al pasado. Pujol recurrió ante el diplomático Manuel Padro y Colón de Carvajal, amigo del Rey Juan Carlos. Prado trató de conseguir la inversión de Eurodisney para Tarragona, pero la perdió. Entonces buscó a la multinacional Anheuser-Busch, que se comprometió a constuir un complejo similar al de Eurodisney en Tarragona. Pero todo se complicó La empresa norteamericana se retiró después del espectáculo protagonizado por el alcalde de Vila-seca, Joan Maria Pujals, que acabó segregando en dos municipios el territorio, dando pie a Vila-seca y Salou.

Pujol buscó en ese momento la ayuda del financiero modelo de la época, Javier de la Rosa, que, a pesar de contar con el propio Prado y con Lluís Prenafeta, tampoco pudo garantizar el proyecto.

Fue La Caixa quien lo hizo y quien ha posibilitado ahora un nuevo complejo en la zona.
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